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PLANTAS CONTAMINADORAS
CAPÍTULO VI

La instalación de plantas desaladoras para combatir la escasez de agua debe ser la última alternativa, toda vez que dejaría una importante huella de carbono ocasionada por la energía requerida en el proceso, consideró el investigador Leopoldo Mendoza Espinoza.
 
El líder del Cuerpo Académico de Agua y Ambiente de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), sostuvo que la toma de agua de mar podría atraer plancton y crustáceos, lo que representará un grave impacto en la vida marina, sin mencionar que la limpieza de las membranas que se utilizan para desalar el agua se realiza con productos químicos, cuyos residuos terminarán en el mar.
 
Dijo que hasta ahora el proceso para la instalación de estas plantas en Baja California no ha sido transparente, ya que todo se trata de un negocio de particulares.
 
“Es más negocio que tratar el agua para poder rehusar. No me gusta que quieran hacer negocio con la desalación, por eso hay que agotar otras alternativas”, puntualizó.


 
Vecinos soportarán ruido y contaminación
 
Fue hasta la colocación de la primera piedra el 23 de marzo del 2018, cuando vecinos de la Colonia Lienzo Charro en Playas de Rosarito, se enteraron que justo frente a sus viviendas se instalaría la planta desaladora más grande de América Latina.
 
Francisco Javier Carmona López, Administrador del Conjunto Habitacional Vista del Mar señaló que hasta ahora desconocen con exactitud lo que ocurrirá a escasos 100 metros de sus viviendas.
 
Actualmente los residentes se encuentran junto a la Central Termoeléctrica Presidente Juárez, perteneciente a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la cual ya representa gran incomodidad debido al ruido que genera la operación de las calderas y las constantes vibraciones, lo que podría empeorar con la planta desaladora.
 
“De por sí ya estamos contaminados por el drenaje que se descarga al mar, ahora imagínate con otra descarga, los desechos de la Comisión mediante las calderas hacen que la espuma salga amarilla y todo eso es contaminación, y es un peligro bañarse en la playa”, expresó.


 
Un total de 220 familias son las que residen en el Conjunto Habitacional Vista del Mar, quienes han manifestado su inconformidad con la desaladora, por lo que piden a las autoridades un acercamiento.
 
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