Emprende con pulque en medio de pandemia

Desde hace medio año, Joram Pineda y su familia han mantenido encendida una pequeña luz de esperanza empresarial que ha resultado en un éxito.

Luego de que la pandemia afectara su labor como supervisor de construcción en los Estados Unidos, el poblano se vio en la necesidad de emprender un nuevo negocio que en permitiera en parte a la familia recuperar parte de los ingresos perdidos por el coronavirus.



Eventualmente, la familia se dedicó al reciclaje de metales e incluso a la venta de antojitos originarios de Puebla.

Sin embargo, en el Bulevar Lombardo Toledano, donde se encuentra la residencia familiar, pocos han sido los negocios de comida que han prosperado.

En su niñez, Pineda recordó que el pulque era una bebida comúnmente consumida por sus paisanos.

Así, de la noche a la mañana, Pineda decidió aventurarse nuevamente en el camino empresarial con la llamada bebida de los dioses en un mercado dominado por la cerveza.


Luego de buscar a varios proveedores, finalmente optó por uno del Estado de Hidalgo que anteriormente enviaba alrededor de 100 litros de la bebida cada dos semanas a una pequeña empresaria de Mexicali, quien decidió cerrar sus puertas no hace mucho tiempo.

De esta forma, lo que en primera instancia fue conocido como Pulques To Go posteriormente se convirtió en Pulques La Malinche.

“Yo sólo sabía tomarlo”, recuerda Pineda en entrevista realizada en su local ubicado en la esquina de Lombardo Toledano y Avenida Eleno Hernández del Fraccionamiento Infonavit Cucapah.

El pequeño empresario afirmó que en los seis meses que llevan operación su negocio solamente en dos días “se ha ido en blanco” sin venta alguna.

Desde un inicio, los curados de fresa, mango y otras frutas se han convertido en los preferidos de los clientes que poco a poco han conocido en local, gracias a la recomendación de otras personas.

El pequeño patio de la casa familiar se ha convertido en una pulquería que cuenta con una barra, refrigerador, sillas, mesas y múltiples aparatos electrodomésticos para preparar los curados, además de sombreros mexicanos, vasos y jarras de barro, imágenes de Mayahuel (la Diosa del pulque) e incluso una nave del Halcón Milenario que cuelga del techo del lugar.

Anteriormente, el local funcionaba todos los días hasta las 10 de la noche, pero durante el verano decidieron recortar los días de operación al igual que los horarios.

Los clientes que por curiosidad llegan al sitio y que jamás han probado el pulque reciben muestras de una onza a fin de determinar el tipo de curado que desean consumir, relata Pineda Martinez.


Según cuenta el empresario, varias han sido las pulquerías que han abierto en Mexicali, ciudad donde reside desde los 16 años de edad, pero que por azares del destino han decidido cerrar sus puertas.

Pineda afirma que el producto que se vende a sus clientes no es rebajado con otras sustancias, aunque existen métodos para ello a fin de incrementar la cantidad de bebida que se vende. El empresario dijo preferir dar a sus clientes calidad.

Contrario a lo que muchos en la capital de Baja California pudiesen pensar sobre el pulque respecto a su viscosidad, la realidad es que la bebida que se debe mantener a bajas temperaturas para controlar la fermentación en realidad resulta ser refrescante, aunque distinta a la dominante cerveza del mercado local, o bien los vinos del tequila y otros licores.

Actualmente Pulquería La Malinche ofrece entre otros muchos curados los de guayaba, arándano, mazapán, fresa y jengibre con manzana verde.

El siguiente gran proyecto para esta pequeña empresa será su participación en las Fiestas del Sol, donde recibieron la oportunidad para contar con un pequeño local que estará junto a otros negocios de origen venezolano, oaxaqueño y otros.

Pineda comentó en entrevista que su idea a futuro será contar con un sembradío de maguey en el municipio de Tecate a fin de producir en territorio Baja California pulque con calidad de exportación a los Estados Unidos y a otras ciudades de la región.


HISTORIA

El empresario explicó que el maguey que se requiere para producir pulque de calidad es el conocido como la variedad Salmiana. Además, esta planta, antes de ser raspada para extraer el aguamiel, debe crecer durante 12 años antes de ser capada, para luego esperar otros 6 meses para iniciar el proceso.

Pineda agregó que el maguey una vez maduro produce agua miel durante unos 9 meses, pero solamente durante las mañanas y por las tardes con un promedio diario de 12 litros. Luego, el aguamiel debe fermentar por entre 4 y 5 días y a ese líquido se le agrega nuevo aguamiel.

El empresario detalló que el pulque enviado por su proveedor es del tipo tierno y, una vez que llega a tierras cachanillas cuenta con el nivel adecuado para su venta. Sin embargo, el pulque debe permanecer a bajas temperaturas para evitar que se fermente aún más lo que incrementa su buque y su fuerza.

El entrevistado explicó que, en un inicio, los albañiles decidieron mezclar el pulque natural con algunas frutas, lo que permitió el nacimiento de los llamados curados. Eventualmente, se llegaron a combinar con otros frutos como el piñón rosado, que es uno de los más demandados al sur del país.

Otros pulqueros elaboran bebidas artesanales con fruta colada e incluso algunos más la combinan con azúcar, leche condensada o vainilla, los cuales empalagan el paladar.


En este pequeño local, el curado más vendido ha resultado ser el de guayaba, mientras que el de arándano ha sido el predilecto para otros clientes.

En el sur del país existen múltiples variedades de curados como los que contienen avena, apio, tomate, mamey y otros frutos de aquellas regiones.

El pulque creado por los indígenas autóctonos del centro de México consideraban esta bebida de los dioses como exclusiva para emperadores, sacerdotes y la clase alta.

Una vez al año, los indígenas tenían permiso de sus autoridades para ingerir estabilidad, pero que en caso de violar dicha disposición podían inclusive perder la vida.

Pineda expuso que durante el Porfiriato se dio la introducción de la cerveza a México, por lo cual hubo campañas oficiales y mediáticas para desprestigiar la bebida de origen indígena, a grado tal de lanzar el llamado mito de la muñeca, a través del cual la narrativa oficialista denunció el uso de estiércol para la producción del pulque, lo cual el empresario negó de manera rotunda.

El entrevistado afirmó que la muñeca si existe, pero en realidad se trataba del uso del camote dulce o del cardón para la fermentación de la bebida.