El actual Día de los Veteranos nació por vez primera como el “Día del Armisticio” el 11 de noviembre de 1919, justo cuando se cumplió el primer aniversario del fin de la Primera Guerra Mundial.
Sin embargo, el Congreso de los Estados Unidos aprobó una resolución en 1926 para una llevar a cabo una celebración anual; y así, el 11 de noviembre se convirtió en una fiesta nacional a partir de 1938.
El entonces Presidente Dwight D. Eisenhower firmó una iniciativa de ley en 1954 para cambiar el nombre al Día de los Veteranos para honrar a quienes prestaron sus servicios en todas las guerras estadounidenses.
En este día, Estados Unidos rinde homenaje a veteranos militares con desfiles y discursos en todo el país y una ceremonia especial realizada en la Tumba de los Desconocidos en el Cementerio Nacional de Arlington en Virginia.
Con la ceremonia, el país honra y agradece a quienes han prestado sus servicios dentro de las fuerzas armadas de los Estados Unidos.
En la actualidad, en Estados Unidos hay alrededor de 18 millones de ex combatientes quienes son reconocidos en esta fecha.
De éstos, según datos del Censo, 1.7 millones son mujeres y poco más de tres cuartos son de raza blanca no hispanos.
Además, el 12 por ciento son de raza negra, apenas 1.7 por ciento son asiáticos, 1.0 por ciento son nativos americanos o isleños y 1.4 por ciento de alguna otra raza.
La misma agencia señala que el 7.2 por ciento de los veteranos son de origen hispano.
El Censo señala que la mitad de los 18 millones de veteranos tenían hasta el año pasado 65 años o más, mientras que el 9.1 por ciento eran menores de 35 años.
La agencia indica que alrededor de 7.5 millones de ex combatientes prestaron sus servicios en las Guerras del Golfo, los conflictos armados más recientes en la historia de los Estados Unidos.
Así mismo, 6.3 millones de los veteranos participaron en la Guerra de Vietnam.
Los veteranos tienen ingresos promedio de 41 mil 555 dólares anuales; sin embargo, tal y como ocurre en el campo laboral del país, las mujeres registran ingresos mucho menores: 35 mil 991 dólares.
Cerca de 970 mil de los veteranos carece del nivel de enseñanza básica nacional, como lo es la preparatoria.
El Censo añade que alrededor de 1.1 millones de ex combatientes registraron ingresos considerados por debajo del nivel de pobreza, y 5.1 millones sufrían de algún tipo de discapacidad.
CALIFORNIA
Datos del Censo indican que, en el Estado Dorado, el más poblado del país, también reside una población alta de veteranos: 1.8 millones.
De éstos, cerca del 7 por ciento son mujeres.
Sin embargo, la cifra de veteranos sin hogar quienes deben subsistir en la calle supera las 12 mil personas.
Esto contrasta con el ingreso promedio que, según el Censo, reciben los veteranos en el estado: 73 mil 722 dólares, muy superior a los 61 mil 884 dólares en ingreso promedio a nivel nacional.
En California, poco más de un cuarto de millón de negocios son propiedad de ex combatientes.
Cerca de dos de cada cinco veteranos de California registra ingresos superiores a los 100 mil dólares anuales.
MIGRACION
Uno de los grandes problemas de los veteranos es el tema migratorio.
Muchos son inmigrantes irregulares o residentes permanentes quienes decidieron unirse a las fuerzas armadas con la intención de obtener su legalización a través del proceso llamado naturalización, con el cual reciben la ciudadanía estadounidense.
La semana anterior, Congresistas del Subcomité de Inmigración y Ciudadanía de la Cámara de Representantes celebraron una audiencia sobre el “Impacto de las políticas de inmigración actuales en los miembros del servicio y los veteranos y sus familias”.
El ex veterano deportado Miguel Pérez, Jr., expuso que logró regresar a los Estados Unidos y naturalizarse después de ser deportado hace casi un año y medio.
Fue indultado en agosto por el Gobernador de Illinois, JB Pritzker, lo que le abrió un camino hacia la ciudadanía.
César Vargas, primer abogado indocumentado de Nueva York y ahora soldado en la Reserva del Ejército de los Estados Unidos se enlistó recientemente; sin embargo, aún no puede obtener su ciudadanía debido a las nuevas regulaciones promulgadas por el gobierno de Donald Trump.
Muchos inmigrantes eligen incorporarse al ejército para regular su situación migratoria, aunque no siempre califican o completan ese proceso, ya que el ejército no proporciona abogados.
“A lo largo de mi capacitación básica, no había oficina ni personal que pudiera responder preguntas básicas sobre cuándo, cómo y quién podría solicitar la ciudadanía. Hubo sargentos que respondieron que no era su trabajo obtener la ciudadanía de los soldados. Nos quedamos solos”, dijo César Vargas.
Aunque el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos debe considerar especialmente la salud de un veterano, su historial de despliegue y otras circunstancias, y debe elevar las decisiones de deportación de veteranos a altos funcionarios, no solamente se ha demostrado que ICE ignora continuamente sus propias políticas, sino que la semana pasada llegaron tan lejos como para deportar al veterano de combate José Segovia Benítez a El Salvador en la oscuridad de la noche.
“Si estos hombres y mujeres tuvieran los recursos médicos que necesitaban después de su servicio, probablemente nunca habrían visto una sala de la corte”, dice Carlos Luna, presidente de Veteranos con Tarjeta Verde.
“Si tuvieran los recursos para la representación legal, nunca habrían terminado en procedimientos de deportación”, agregó Luna.
No son solo los miembros del servicio militar o veteranos quienes enfrentan problemas de inmigración.
Actualmente, hay unos 11 mil 800 militares en activo dentro del ejército de los Estados Unidos quienes deben lidiar con el gobierno debido a que con un miembro de su familia que se enfrenta a la deportación.
Más recientemente, el USCIS ha hecho más difícil que los hijos de algunos miembros del servicio estadounidense que viven en el extranjero se conviertan en ciudadanos estadounidenses.
En la audiencia también participaron The League of Latin American Citizens, Dream Action Coalition, The Green Card Vets, una coalición de veteranos y miembros del servicio de todo el país, quienes realizaron una conferencia de prensa inmediatamente después de la audiencia.


