MEXICALI.- A tres años de presentarse diversas denuncias de abuso en contra del propietario de un negocio de raspados denominado “Ciruela Pasa” ubicado en el fraccionamiento Jardines del Valle, en esta ciudad, jóvenes activistas levantaron la voz para exigir justicia ante la reapertura de este negocio y que los nuevos propietarios se deslinden del presunto abusador.
En 2017 al menos 4 denuncias por abuso sexual, violación y hostigamiento sexual, fueron presentadas ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE); ahora Fiscalía General del Estado, de parte de consumidoras, trabajadoras y exempleadas de este negocio, en contra del propietario.
Desde entonces es poca la información relacionada con las indagatorias e incluso se desconoce si el denunciado ha sido llamado a declarar.

Sin embargo, este fin de semana el caso fue retomado por jóvenes activistas de Mexicali, luego de que el negocio de raspados anunciara su reapertura, aunque con otra denominación, ahora es manejado por familiares del hombre denunciado.
Entrevistadas al respecto, las jóvenes aclararon no estar en contra de la reapertura del negocio, pero exigieron que se deslinde del presunto abusador, ya que simplemente cerraron el establecimiento sin dar alguna explicación.
Nahomi Ponce, consideró que esta actitud de los nuevos propietarios busca ignorar el problema y silenciar los casos de abuso que en su momento fueron denunciados, olvidándose de las víctimas.
“Nuestra exigencia radica en que el negocio reconozca primeramente que hubo un abuso y un acoso a muchísimas víctimas; segundo, que ofrezca una disculpa por las terribles declaraciones de que no les consta, que no es su problema, como si no fuera verdad y como si no hubiera ya unas denuncias previamente plasmadas; y que se deslinden del abusador”, indicó.
Y es que luego de hacerse pública la reapertura del negocio, la propietaria del lugar fue cuestionada en redes sociales por algunas de las jóvenes, las cuales encontraron una respuesta negativa y hasta ofensiva.
“Aquí nadie está escondiendo a nadie y no tengo por qué esconder a nadie, a mí no me interesa que hizo mi cuñado o que no hizo, no es mi problema y no debería ser el tuyo, ni te deberías meter en lo que no te importa, ¿me entiendes?”, respondió la propietaria.
En otro de los comentarios realizados a través de Instagram, la propietaria señaló que no le consta que su cuñado haya cometido los delitos de los cuales se le acusa, al tiempo que pidió que la dejaran tranquila.
Nahomi Ponce mencionó que existen al menos 8 denuncias en contra del expropietario de “Ciruela Pasa” una de ellas de violación de parte de una de las empleadas, pero ahora el presunto abusador se mantiene prófugo.
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Hasta ninguna de las jóvenes ha logrado tener comunicación con la propietaria, y aunque buscaron acercarse con ella para solicitarle una explicación y que se deslindara del presunto abusador, no han obtenido respuesta.
“La señora no ha contestado nada, después de que ella puso estos stories insultando e invisibilizando a las víctimas no ha declarado nada y tengo entendido que no ha contestado ningún mensaje”, apuntó.
El negocio está operando en un domicilio particular, lo que se evidencia en las fotos que han sido publicadas en la cuenta de Instagram.
Ada Serrano, otra de las chicas que se encuentran exigiendo justicia, calificó como insensible la forma en qué los nuevos propietarios están tratando el tema, ya que se trata de casos de abuso que se cometieron en las instalaciones del negocio y aunque reconoció que ellos no son los responsables, consideró que deben deslindarse.
“Queremos que esto no se vuelva a repetir, no queremos que esto vuelva a suceder, queremos que la comunidad de Mexicali se dé cuenta que nosotras, la comunidad, ya no vamos a permitir que se salgan con la suya en este tipo de situaciones abusadores que siguen impunes, queremos que quede claro ese mensaje”, expresó.
Reconoció que no está en sus manos, ni en las de sus familiares, detener al presunto abusador, pero si pueden reconocer el tema y no tratar de invisibilizarlo, ya que se trata de una postura indignante de los propietarios.
Finalmente, Nahomilé, otra de las chicas que forman parte de este movimiento, aclaró que los propietarios tienen que ver a esta persona no como un familiar, si no, como un empleado más que presuntamente cometió un delito en sus instalaciones, por ello, consideró que deben responsabilizarse del tema y emitir una postura diferente.
“Es imposible que digan que no sabían nada, el negocio estuvo activo más de 10 años activo… Y además el negocio era la herramienta por la cual la persona tuvo acceso a demasiadas niñas y menores de edad, eso es lo más importante”, puntualizó.
Actualmente el negocio se encuentra operando en un domicilio particular y aunque inicialmente aseguraron que se trataba de una empresa distinta, las chicas señalaron que la propietaria reconoció lo contrario.
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