SACRAMENTO — El Gobernador de California, Jerry Brown, emitió una declaratoria de emergencia a fin de que las autoridades estatales puedan surtirse de vacunas contra la Hepatitis A y controlar la expansión de dicha enfermedad.
De acuerdo al mandatario, las vacunas del programa federal han sido distribuidas entre poblaciones de alto riesgo en zonas afectadas; sin embargo, el gobierno estatal requiere cantidades adicionales de la vacuna.
La proclamación permite al Departamento de Salud Pública de California adquirir las vacunas directamente de los productores y distribuirlas entre las comunidades afectadas.
En la declaratoria, el mandatario expuso que el estado pasa por una de las crisis más severas del país por la propagación de dicha enfermedad.
Varios condados, añadió, se han visto afectados por la gran cantidad de personas infectadas, particularmente vagabundos y usuarios de sustancias ilícitas.
“La distribución de vacunas con fondos federales es inadecuada para cubrir la demanda del estado, por lo cual California debe obtener directamente las vacunas”, añadió Brown.
“La vacunación de personas en riesgo de quedar expuestas es la herramienta más eficaz que tenemos para evitar la propagación de la Hepatitis A durante este brote”, señaló la Secretaria de Salud Pública de California, Karen Smith.
La agencia ha distribuido casi 80 mil dosis de la vacuna que fueron adquiridas a través del programa federal.
La funcionaria aclaró que la vacuna aplicada a personas adultas es distinta a la que se distribuye entre menores de edad. De estas últimas, detalló, existe una gran cantidad.
Smith recordó que la enfermedad se propaga con mayor facilidad por malas condiciones de higiene a través de la ingesta de comida o bebida contaminada, o bien, por el contacto directo con personas enfermas.
La secretaria expuso que el virus puede vivir durante meses en un medio contaminado, especialmente gracias a la falta de higiene,
Las autoridades piden a la población que tiene contacto frecuente y cercano con usuarios de drogas y vagabundos a vacunarse.
Además, el gobierno estatal ha mantenido una colaboración con gobiernos locales afectados para monitorear el brote e implementar esfuerzos de vacunación, además de dar consejos sobre cómo mejorar las condiciones de higiene, que incluyen el acceso a instalaciones para lavarse las manos y baños.
La hepatitis A provoca síntomas como fiebre, falta de apetito, náuseas, así como piel y ojos amarillos.
En algunos casos, la enfermedad puede causar males en el hígado, que pueden llegar hasta la muerte.
A la fecha, el problema se ha concentrado en el Condado de San Diego, donde las autoridades reportan 490 casos confirmados, 342 hospitalizados y 18 fallecimientos.
En el Condado de Santa Cruz, ubicado al sur de San Francisco, han sido reportados 71 casos confirmados y 33 hospitalizaciones, mientras que en Los Angeles se han dado ocho casos confirmados y seis hospitalizaciones.
En el resto de California las autoridades han registrado siete casos confirmados y cinco hospitalizaciones.
Ante la situación, la Junta de Supervisores del Condado de San Diego decidió extender hasta el 24 de octubre la declaratoria local de emergencia aprobada el 1 de septiembre.
Las autoridades locales han distribuido 6 mil 400 paquetes de higiene con sanitizante, toallas húmedas, agua embotellada, bolsas para basura y folletos informativos sobre la enfermedad.
También fueron instaladas 99 estaciones de lavado de manos, la mayoría de estas en la Ciudad de San Diego.


