WASHINGTON — Tres senadores de Estados Unidos se unieron al Consejo Nacional de La Raza (NCLR en inglés), a fin de llamar al congreso a rechazar la asignación de 3 mil millones de dólares suplementales para la deportación masiva de personas.
Los legisladores afirmaron que el gobierno estadounidense no debiera estar en el negocio de separar de manera forzada a millones de niños de sus familias.
La propuesta busca asignar recursos adicionales al Departamento de Seguridad Nacional para expandir masivamente los operativos de deportación y los campos de detención, lo que afectaría a unos 5 millones de menores de edad.
En un evento especial, encabezado por la Presidenta del NCLR, Janet Murguía, estuvieron presentes tres menores cuyos padres fueron deportados en la redada de febrero.
“Ellos son víctimas de la deportación”, afirmó Murguía.
Entre los menores presentes se encontraba Fátima Avelica, una ciudadana estadounidense de apenas 13 años, cuyo padre Rómulo fue detenido y arrestado al dejar a su hermana en la escuela.
El padre de la afectada ha vivido en este país por un cuarto de siglo.
Su arresto deja en el desamparo a sus cuatro hijos estadounidenses de entre 12 y 24 años de edad.
Por su parte, José, esposo de Rose Escobar, fue deportado a El Salvador, país del que viniera a la edad de 15 años. El afectado fue expulsado del país debido a que su madre perdió los documentos de renovación de su residencia.
José, casado con una ciudadana estadounidense, no cuenta con antecedentes criminales y tiene dos hijos de 2 y 7 años de edad.
“Somos una nación fundada por inmigrantes. Los niños no quieren ir a la escuela porque tienen miedo de que su madre o padre no estén en casa cuando vuelvan. Los inmigrantes tienen miedo de la policía, quienes se supone deben mantener la seguridad, pero pueden actuar como agentes y deportarlos”, dijo la Senadora Kamala Harris, Demócrata de California, quien fue acompañada por sus colegas Chuck Schumer de Nueva York y Bob Menéndez de Nueva Jersey.
“Tristemente, hay miles de familias que están sufriendo este mismo dolor. Y hay millones de niños quienes son ciudadanos de Estados Unidos con al menos un padre indocumentado quienes se preocupan cada día de saber si su padre o madre estará en casa a su regreso de la escuela.
“Y si esto no fuera suficiente, el gobierno de Trump pide fondos adicionales para construir un muro fronterizo y contratar oficiales para la deportación. En lugar de despilfarrar el dinero de los contribuyentes en este muro sin sentido, deberíamos invertir en crear empleos y mejorar la infraestructura, no separar familias y poner a niños y economías locales en riesgo”, apuntó Schumer.
Menéndez, quien presentó un proyecto de ley para establecer procedimientos mínimos de tratamiento Humanitario de personas afectadas por los operativos migratorios, sostuvo que los Demócratas en el senado buscarán formas para proteger a la comunidad, sus derechos y creencias como nación de inmigrantes.
“Necesitamos acabar con el ataque a nuestros hijos, terminar con el asalto a nuevas familias y concluir con el ataque a nuestra comunidad”, finalizó Murguía.


