SACRAMENTO — El Gobernador de California, Jerry Brown, solicitó que el gobierno federal declare emergencia ante los incendios de Valley y Butte, que al martes ha destruido más de 145 mil acres de terrenos, además de haber perdido miles de hogares y edificios y acabado con la vida de varias personas.
El mandatario californiano espera que el Presidente Barack Obama declare emergencia a fin de liberar recursos federales de apoyo a víctimas y para acabar con los incendios, así como para iniciar las labores de recuperación.
El incendio Butte ha llevado a la destrucción de 70 mil 760 acres y es considerado el doceavo más devastador en la vida del estado.
Además, han sido destruidas 475 casas y 343 edificios, se ha ordenado la evacuación de 12 mil residentes y casi 100 sobrevivientes se encuentran en tres albergues.
Este incendio ha causado la muerte de dos personas y varios residentes se encuentran desaparecidos, por lo cual el número de personas fallecidas podría aumentar.
El incendio Valley ha consumido 75 mil 111 acres y es el cuarto más devastador en la historia del estado, destruyendo mil 238 casas, evacuado 19 mil 300 residentes y cientos fueron enviados a ocho albergues.
Tres personas han fallecido y cuatro bomberos han resultado heridos en el combate a este percance.
Igual que en el caso anterior, hay varias personas desaparecidos, por lo que la cifra de decesos también podría ser mayor.
El mandatario estatal declaró emergencia en Butte el 11 de septiembre y en Valley dos días después.
Alrededor de 9 mil 500 bomberos de todo el estado han sido enviados para sofocar las llamas, incluidos miembros de la Guardia Nacional.
Así mismo, unos 100 agentes policiacos y más de una docena de administradores de emergencias de condados vecinos han acudido al sitio para ayudar en los operativos.
Personal del Departamento de Servicios Sociales también ha respondido en la operación de los albergues, además de que las autoridades de los condados afectados han buscado soluciones a largo plazo para los desplazados.


