Tres hermanos fueron acusados ante un juzgado federal estadounidense por presunta conspiración para distribuir más de 20 mil tabletas de fentanilo, informó la Procuraduría de los Estados Unidos para el Distrito Sur de California.
Los sospechosos fueron identificados como José Atalo Félix Beltrán, de 23 años y Arturo Félix Beltrán, de 30, ambos ciudadanos estadounidenses, así como Osvaldo Félix Beltrán, de 19 años y residente permanente de los Estados Unidos, los tres residentes de Indio.
Los hermanos fueron procesados ante un tribunal federal acusados de conspirar para distribuir más de 20 mil tabletas de fentanilo.
Los acusados fueron arrestados este jueves 13 de septiembre de 2018 en El Centro.
Según una denuncia penal federal, los tres hermanos llegaron juntos a un restaurante ubicado en El Centro, donde tenían la intención de vender 20 mil tabletas de fentanilo a un comprador quien era en realidad un agente especial encubierto de la Administración Antidrogas (DEA).
Dos de los hermanos intentaron huir de la escena, pero fueron detenidos luego de una breve persecución a pie. El tercer hermano no pudo huir y, tras un breve período de resistencia violenta, finalmente fue detenido.
Este arresto siguió a una serie de transacciones anteriores donde los hermanos, juntos y en ocasiones solos, vendieron a agentes de la DEA encubiertos tabletas adicionales de fentanilo.
En la comparecencia inicial de los hermanos en El Centro ante la Jueza Magistrada Ruth Bermudez Montenegro, la fiscalía solicitó el encarcelamiento de los hermanos ante el riesgo de fuga.
La Jueza Bermúdez Montenegro programó una audiencia de detención para el 21 de septiembre a la 1:30 de la tarde y una audiencia preliminar para el 27 de septiembre a la 1:30 de la tarde.
Las tabletas de fentanilo que se vendieron a los agentes encubiertos el jueves 13 de septiembre, fueron tabletas de fentanilo fabricadas para parecer tabletas de 30 miligramos de oxicodona.
El peso combinado de las tabletas incautadas a los tres hermanos fue de aproximadamente 2.23 kilogramos de fentanilo, cuyo valor comercial minorista se estima en 600 mil dólares.
"Este es un ataque importante y estoy muy feliz de que miles de píldoras mortales no lleguen a las calles", dijo el Fiscal Federal Adam Braverman, quien afirmó que las corporaciones policiacas han estado incautando fentanilo a un ritmo alarmante
"A pesar de nuestros incansables esfuerzos por interceptar esta droga peligrosa y educar a la comunidad, la gente sigue arriesgando sus vidas", afirmó.
De acuerdo a la agente especial a Cargo de la DEA, Karen Flowers, dijo que los narcotraficantes ya no dependen de las plantas de coca o amapola para producir drogas, sino que ahora pueden crear productos químicos para imitar cualquier efecto narcotizante deseado.
La funcionaria destacó que estos fármacos son diseñados en un laboratorio, además de resultar baratos y fáciles de obtener y fabricar.
En caso de ser hallados culpables por conspiración para distribuir sustancias controladas, los hermanos podrían ser condenados a cadena perpetua y al pago de una multa 10 millones de dólares.


