Dos de cada cinco inmigrantes detenido en la Instalación Regional de Detención de Imperial son provenientes de la India.
Así lo establece un reporte dado a conocer este martes por la Procuraduría General de California.
Según el documento, el centro de detención operado por la compañía privada Management and Training Corporation (MTC), y propiedad de la ciudad de Holtville, ha albergado en los últimos tres años a poco más de 15 mil inmigrantes indocumentados.
De estos, cerca de 6 mil son provenientes de la India.
De acuerdo al reporte el 10.44 por ciento de los detenidos son originarios de Honduras, el 9.9 por ciento de Haití y el 8.8 por ciento de Guatemala.
Le siguen los inmigrantes mexicanos con menos del 7.5 por ciento, los chinos con 6.15 por ciento, los salvadoreños con 4.75 por ciento y los armenios con 2.74 por ciento.
La décima parte restante provienen de otros países, informó la fiscalía estatal.
Este centro abrió sus puertas en el año 2014 y se encuentra bajo la vigilancia de la oficina de campo de San Diego.
De acuerdo a la oficina de Vigilancia Migratoria y Aduanal (ICE), el gobierno estadounidense paga un de 142.6 dólares por cama al día.
El centro de detención cuenta con una capacidad para albergar a 704 inmigrantes.
Representantes de la Procuraduría General de California realizaron un recorrido en noviembre pasado, cuando registraron internados a 591 varones y 64 mujeres, de las cuales dos se encontraban embarazadas.
La fiscalía detalló que el 73 por ciento de los inmigrantes detenidos en esa fecha habían sido aprendidos en la frontera con México.
Asimismo cuatro de cada cinco detenidos eran solicitantes de asilo en los Estados Unidos.
Luego de entrevistar de manera informal a los detenidos, las autoridades detectaron menos problemas con el personal, la alimentación y el acceso a los programas recreativos comparado con los otros centros visitados.
La fiscalía añadió que el centro alberga a personas detenidas de todos los niveles de clasificación de seguridad, y los inmigrantes son albergados en unidades habitacionales estilo dormitorio abierto.
Cada cuatro detenidos son asignados a un cubículo.
Las unidades habitacionales están conectadas con un patio recreativo externo al que los detenidos tienen acceso durante el día.
La fiscalía añadió que su personal observó a los detenidos utilizando bocinas móviles en la zona recreativa donde podían escuchar diferentes tipos de música.
Los detenidos reciben además diversas clases que proveen voluntarios entre las que destacan mecanografía, inglés, salud, manejo de ira, conocimientos básicos de belleza, decoración de pasteles, zumba y cursos dentro del programa del instituto Nacional de Educación para los Adultos.
La compañía encargada de lugar proporcionar atención médica en el centro de detenciones.
En total, los inmigrantes detenidos en el lugar provienen de 94 países distintos.
El tiempo promedio de permanencia en el centro de detención de los inmigrantes es de 45 días, aunque en un caso uno de los inmigrantes había estado en el lugar durante 880 días.
La procuraduría estatal destacó que de acuerdo al reporte de inspección, elaborado en 2015, las autoridades descubrieron que el centro de detenciones cumplía con 12 de los 16 estándares de operación.
En los restantes cuatro fueron detectados problemas con la comunicación entre el personal y los detenidos, el servicio de alimentación, acceso telefónico y el sistema disciplinario.
Por otra parte, organizaciones no gubernamentales denunciaron acceso inadecuado a la asistencia legal y al cuidado médico.
La fiscalía analizó en total el estado de 10 centros de detenciones de todo California, en los que detectó que en los últimos tres años estos sitios han alojado a más de 74 mil inmigrantes de más de 150 países.
Esto significa que el centro de detención ubicado al Oriente de Calexico ha albergado a alrededor de una sexta parte de estos inmigrantes.
El perfil detectado por las autoridades a nivel estatal es de un varón de entre 25 y 34 años descendientes de México, India, Guatemala, Honduras o El Salvador que pasa en estos lugares un promedio de 51 días.
Sin embargo, la procuraduría detectó inmigrantes de 13 y hasta 95 años de edad originario se países como Armenia, CH, Francia, Alemania, Ghana, Haití, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Nigeria, Rusia, España, Sudáfrica, Siria Tailandia y el Reino Unido detenidos hasta más de cuatro años.
Ebtre las causas de detención a nivel Estatal, la fiscalía descubrió que los inmigrantes fueron asegurados por no presentarse en las fronteras o ser arrestados por agentes federales dentro del país con permiso vencido o sin permiso alguno, o bien tras su liberación de la custodia local, Estatal o Federal.
La Procuraduría de California añadió que algunas de esas personas son detenidas por ser consideradas como riesgo de fuga o un peligro para la comunidad, o bien por su impedimento para pagar una fianza.
A otros más se les ha negado el derecho de fianza por ser extranjeros que buscan asilo o que cuentan con condenas penales anteriores.
"El resultado final es el encierro de muchos inmigrantes en entornos altamente restrictivos sin ningún hallazgo específico de que representen un riesgo de fuga o peligro para la comunidad", destacó la procuraduría.
El reporte fue elaborado con base en la ley de la asamblea 103, que ordenó al fiscal general evaluar dichos centros con la finalidad de contar con una mayor transparencia sobre las condiciones de confinamiento y las circunstancias del arresto y traslado de los inmigrantes en California.
La procuraduría aseguró que los centros de detención privados como el de Calexico inicialmente se negaron a permitir la visita de los funcionarios estatales a través del desafío en tribunales de la validez de la ley estatal.
La procuraduría expuso que durante la evaluación fueron descubiertos problemas como restricciones a la libertad, barreras por el idioma, problemas con el acceso a la atención médica y de salud mental, así como obstáculos en el contacto con familia y sistemas de apoyo, y barreras a la representación legal adecuada.
"Estos desafíos se ven agravados por las normas federales de detención que están diseñadas para el encarcelamiento criminal.
"Esos estándares no satisfacen las necesidades únicas de las personas en detención de inmigración, como la falta de un abogado financiado por el gobierno, problemas de salud mental únicos y barreras importantes de idioma y cultura", destacó la Procuraduría.


