La Junta de Supervisores
del Condado de Imperial ha respondido severamente a una carta enviada por un
representante estadounidense ante la Comisión Internacional de Límites y Aguas
(CILA), en la cual cuestionan las inversiones realizadas por el gobierno
norteamericano en la infraestructura hídrica de Mexicali.
Durante la sesión de este martes,
los funcionarios autorizaron enviar una carta al comisionado en funciones, Daniel
Ávila, en la cual responden a otra misiva enviada por el funcionario federal
relacionada con los gastos realizados de lado mexicano del Río Nuevo.
Las autoridades locales destacaron
la necesidad urgente de mejorar la calidad del agua en el que ha sido
catalogado como el cauce más contaminado de Norteamérica.
Los supervisores señalaron que el
Gobierno Federal de los Estados Unidos ha realizado una extensa labor en el
lado sur del Río Nuevo de la Minuta 264 de 1980.
Desde entonces, decenas de
millones de dólares han sido invertidos en la infraestructura hidráulica de Mexicali,
que incluyen sistemas de bombeo y la ampliación y construcción de dos plantas
de tratamiento de drenaje.
Estos proyectos han sido
realizados con fondos del Gobierno Federal de Estados Unidos a través del Banco
de Desarrollo de Norteamérica (NADB).
Los supervisores señalan que a
pesar de estas mejoras, la calidad del agua en el Río Nuevo excede los
estándares federales y estatales.
Las autoridades expresaron su
preocupación por la falta de planes del Gobierno Federal en la construcción,
operación y mantenimiento de un sistema de tratamiento de agua en el lado
estadounidense del Río Nuevo.
El funcionario federal afirmó que
el río no ha registrado desagüe de aguas contaminadas desde septiembre de 2018,
aunque las autoridades locales señalaron que esta ocurrido en noviembre y
diciembre de 2019 así como en junio y septiembre del año pasado.
Las autoridades locales recordaron
que los contaminantes del Río Nuevo afectan a los residentes de California,
cuyas autoridades han buscado soluciones para este problema.
El gobierno Estatal ya ha asignado
28 millones de dólares al proyecto de mejora del Río Nuevo gracias a una
iniciativa de ley promulgada en 2009, la cual además de crear un Comité Técnico
Asesor y permite recaudar fondos para ser invertidos en diversas actividades
relacionadas con el proyecto.
Por su parte, la Junta Regional para
el Control de la Calidad del Agua y la Agencia de Protección Ambiental de
California han llevado a cabo estudios sobre la calidad del agua en un río mes
tras mes.
A estos esfuerzos, la Agencia de Protección
Ambiental de los Estados Unidos ha decidido no comprometer asistencia financiera
dentro del Acta de Implementación del Acuerdo Comercial de Estados Unidos,
México y Canadá, que asignó 300 millones de dólares para enfrentar los
problemas de filtraciones de drenaje transfronterizo en San Diego.
El condado destaca en su carta que
debido a que el río cruza la frontera internacional desde territorio mexicano
este se encuentra dentro de la jurisdicción Federal.
Las autoridades locales
propusieron utilizar fondos del Programa de Infraestructura Hidráulica Fronteriza
dentro de la planeación, ingeniería y diseño de la planta de tratamiento que se
propone construir en el lado estadounidense en el Río Nuevo.
A pesar de que las autoridades
federales han señalado la inversión en la infraestructura en México para
solucionar el problema, luego de décadas de esta estrategia los residentes del
Condado de Imperial siguen sufriendo impactos ambientales sanitarios y
económicos por el río, señala el condado.
Los supervisores cuestionaron el
funcionario sobre las inversiones que la Comisión y otras agencias federales
han hecho para mejorar la calidad del agua en el río lo mismo que los
resultados de las negociaciones con agencias estatales sobre el uso de diversos
fondos para construir la infraestructura en el lado norteamericano.
“Estas y otras decisiones y falta
de acción demuestran claramente que resolver los problemas de calidad del agua
en el río nuevo no es, lamentablemente, prioridad para nuestros socios
federales”, indica la carta.
Los supervisores rogaron
considerar un cambio de estrategia para enfrentar los problemas del lado estadounidense
que beneficiarían a las comunidades aledañas del Río Nuevo.
La comisión habría expresado
carecer de autoridad para construir una planta de tratamiento de lado
estadounidense, lo cual las utilidades calificaron como una revelación dado que
el Código de los Estados Unidos permite a la agencia Federal construir dicha
instalación.
La carta fue firmada por el
Presidente de la Junta de Supervisores del Condado de Imperial, Michael Kelley,
con copia para legisladores estatales y federales.


