Tres ciudadanos mexicanos sospechosos de traficar grandes cantidades de drogas ilícitas para el Cártel de Sinaloa fueron acusados este martes ante un tribunal federal en relación con lo que se cree que es la incautación individual más grande de efectivo, narcóticos y municiones en este distrito, informó el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
Los acusados fueron identificados como Jesús Burgos Arias, de 32 años y residente de Chula Vista; Juan Alatorre Venegas, de 44 años y José Yee Pérez, de 54 años, ambos de Tijuana.
De acuerdo a las autoridades, los detenidos fueron arrestados el 20 de noviembre de 2020, como resultado de una investigación conjunta de largo plazo de la Administración de Control de Drogas, Investigaciones de Seguridad Nacional, el Departamento del Alguacil de San Diego, el Departamento de Policía de San Diego y la Fiscalía Federal del Distrito Sur de California.
Además de los arrestos, los agentes incautaron aproximadamente 3.5 millones de dólares en moneda estadounidense a granel, 685 kilogramos de cocaína, 24 kilogramos de fentanilo y aproximadamente 20 mil rondas de municiones calibre .50 y cientos de chalecos antibalas en un patio de camiones en Otay Mesa.
Los detenidos fueron acusados por conspiración de tráfico de drogas en una denuncia presentada en un tribunal federal, y serán transferidos de la Cárcel Central de San Diego a custodia federal.
Los detenidos comparecerán de forma inicial ante la Jueza Magistrada de los Estados Unidos Barbara L. Major.
“Para erradicar esta amenaza a San Diego y nuestros socios en la República de México, continuaremos atacando agresivamente las operaciones de contrabando de drogas, lavado de dinero y contrabando de armas del Cártel de Sinaloa”, dijo el fiscal federal, Robert Brewer.
“Esta incautación es significativa no solo por su tamaño, sino porque demuestra la correlación directa entre narcóticos, dinero ilícito y armas que genera violencia en nuestras comunidades y destruye vidas”, dijo el agente especial a cargo de la Investigación de Seguridad Nacional Cardell Morant.
Este caso es parte de una investigación de cinco años encabezada por la Fiscalía del Distrito Sur de California, que, en total, ha llevado a acusaciones formales en contra más de 125 personas y ha tenido un impacto significativo en las operaciones mundiales del Cártel de Sinaloa.
Esta investigación también ha ofrecido una de las vistas más completas hasta la fecha del funcionamiento interno de uno de los cárteles de la droga más prolíficos, violentos y poderosos del mundo, dijo el Departamento de Justicia.
Los miembros del cártel y los asociados fueron el objetivo de esta investigación masiva que involucró a varios países, numerosas agencias de aplicación de la ley en los Estados Unidos, varios distritos federales y más de 250 escuchas telefónicas autorizadas por la corte solo en este distrito.
La investigación comenzó a finales de 2011 como una investigación de lo que al principio se creía que era una célula de distribución de drogas a pequeña escala en National City y Chula Vista.
De acuerdo a las autoridades, posteriormente se hizo evidente que las drogas estaban siendo suministradas por el Cártel de Sinaloa, y el caso se convirtió en una investigación masiva multinacional y multiestatal que resultó en decenas de arrestos e incautación de mil 397 kilogramos de metanfetamina, 2 mil 214 kilogramos de cocaína, 17.2 toneladas de marihuana, 95.84 kilogramos de heroína y 27 millones 892 mil 706 dólares en ingresos por estupefacientes.
En caso de ser hallados culpables, los detenidos enfrentan la cadena perpetua y multas por 10 millones de dólares.


