Con “vivas” grabados y una afluencia mucho menor al año pasado, la gobernadora dio su último grito de Independencia
Mexicali. Con una afluencia notablemente menor a la de años anteriores y “vivas” grabados y un ambiente que tardó en encender, la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda encabezó el que fue su último Grito de Independencia al frente del Poder Ejecutivo estatal.
Desde las 7:00 de la tarde, la explanada fue dispuesta para recibir la tradicional verbena popular. los puestos de antojitos, la renta de juegos mecánicos —con un costo reportado de 880 mil pesos— y la ambientación festiva prometían una noche multitudinaria.
Sin embargo, el entusiasmo no llegó a tiempo: pasadas las 9:00 de la noche, a escasos minutos del acto protocolario, los pasillos lucían semivacíos. Reportes oficiales cifraron la asistencia en 25 mil personas menos que en el grito del 2025.
El momento cumbre de la noche se dio entre marcadas cautelas operativas. Para evitar las expresiones de descontento o posibles abucheos, no hubo voz de presentación que anunciara la llegada de la mandataria. Marina del Pilar apareció directamente en el palco principal portando la Bandera Nacional, completamente sola y tocando la campaña.
La gobernadora pronunció una arenga que replicó casi íntegramente las consignas emitidas momentos antes en la Ciudad de México por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El acto, no obstante, dejó al descubierto un singular tropiezo técnico: tras cada «¡Viva!» proclamado por la mandataria, las bocinas del sistema de audio retumbaban con vítores evidentemente pregrabados, cuyo mal manejo de volumen delató la pista sonora.
Tras hacer ondear el Lábaro Patrio, las luces del balcón gubernamental se apagaron por completo. Comenzó entonces el espectáculo visual de luces en el cielo, financiado con un contrato cercano a los 861 mil pesos.
A diferencia de la edición anterior —donde la falla de la tecnología provocó la caída constante de dispositivos cual estrellas fugaces—, el despliegue de drones funcionó de forma precisa sobre el perímetro controlado.
Aprovechando la penumbra del balcón, la gobernadora hizo pasar a su círculo de confianza: el secretario General de Gobierno, Juan José Pon, y el presidente del Poder Judicial, Isaac Fragozo, a quienes posteriormente se unieron sus hijos, así como altos mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina.
Para el cierre de la jornada, la inversión de 6 millones de pesos en el talento artístico cobró vida sobre el escenario principal con la presentación del cantante de música regional Edén Muñoz.
Aunque sus acordes lograron amenizar las últimas horas de la noche, el evento dejó un amargo sabor, a sabiendas de que no cumplió con las expectativas planeadas.
Pocas horas antes, el anuncio de Julieta Ramírez como precandidata de Morena a la gubernatura robó reflectores, al punto de opacar noticiosamente el último grito de Marina del Pilar.
Periodista desde diciembre de 2004. Actualmente es Co-director de RadarBC y fotoperiodista en Semanario ZETA.


