Mexicali. Decenas de feligreses se manifestaron a las
afueras del Ayuntamiento de Mexicali luego de que la actual administración los
catalogara como no esenciales y obligara su cierre luego de que Baja California
cambiará a semáforo rojo por la contingencia sanitaria de COVID-19.
“Calificaron las actividades de culto de religioso como
peligrosas y no esenciales, poniendo los templos y gimnasios en el mismo nivel
de contagio que los bares y por otro lado permitiendo por motivos económicos que
casinos, restaurantes, cines y tiendas sigan abiertas” expuso uno de los manifestantes.
Los manifestantes señalaron que lo esencial es algo íntimo y
que el Estado no puede imponerlo como dictadura además de que no existe ley
quien cierra o en qué porcentaje.
“Es arbitraria en vista de que la autoridad local determinó
una clasificación de giros o actividades sin sustento científico o sanitario
alguno, es desproporcionada porque se aplica la misma restricción a todas las
iglesias ubicadas en Baja California sin tomar en cuenta las diferencias entre
las dimensiones y aforos máximos de cada templo” expresaron.
Una de las oradoras indicó que la Suprema Corte de Justicia
de Estados Unidos determinó que el gobernador de California había violado los
derechos religiosos de los ciudadanos al imponer medidas restrictivas a centros
de culto, lavanderías, centros comerciales y demás comercios.
Periodista desde diciembre de 2004. Actualmente es Co-director de RadarBC y fotoperiodista en Semanario ZETA.


