La huella dactilar en camioneta coincide con acusado por cas de desaparecidos en El Relajo
Por Joaquín Manuell-Gómez/La Guillotina Informativa
Uno de tres fragmentos de huellas dactilares encontradas en la camioneta Chevrolet Tahoe de color blanca sin placas relacionada al caso de dos jóvenes desaparecidos, vistos por última vez en el Bar El Relajo en agosto del 2019, corresponde a uno de los dos acusados.
Lo anteriore fue declarado por la perito en criminalística de campo de la Fiscalía General del Estado, Azucena Gallaga Soto, durante el noveno día de juicio oral que enfrentan dos hombres por Daño en Propiedad Ajena y Desaparición Forzada.
Dicha testigo explicó ante la juez Sandra Sofía Rubio Díaz que elaboró dos informes con base a sus investigaciones especializadas en el cotejo de huellas con un sistema de base de datos.
Primero obtuvo las cartillas militares de uno de los acusados y uno de los desaparecidos para introducir sus huellas al sistema, resultando ambos sin algún antecedente penal.
Sin embargo, en su segundo dictamen habló sobre tres fragmentos de huellas dactilares recolectadas en la camioneta Chevrolet Tahoe blanca sin placas y con reporte de robo que apareció abandonada en Granjas Arcoiris, cerca de Islas Agrarias.
Agregó que uno de los tres fragmentos de huellas que introdujo a la base de datos le arrojó el nombre de uno de los imputados, quien cuenta con antecedentes por faltas administrativas, portación de arma de fuego, disparos y una investigación por robo.
Otro dato relevante ventilado en la audiencia de juicio oral fue el que aportó una perito química farmacéutica bióloga de la Fiscalía, a quien se le entregaron dos muestras de manchas de posible sangre encontradas en el Rancho Carey.
Una de esas manchas dió positivo con el perfil único de una persona de sexo masculino mientras que la otra resultó sin valor.
Esa misma perito de Servicios Periciales habló sobre otras diligencias a su cargo como tomar muestras de ADN a familiares de los desaparecidos para obtener mayores indicios en el caso.
La mañana de este viernes también se presentó como testigo el agente investigador Carlos Guillermo Torrecillas, quien llegó a ser escolta del ex gobernador Jaime Bonilla y en aquel año pertenecía a la Unidad de Personas Desaparecidas de la FGE.
Dicho elemento solo habló sobre su participación en la inspección realizada en el Bar El Relajo y el cateo del Rancho Carey, donde encontraron un tigre de bengala cachorro y daños en una pared.
También rindió su testimonio la perito Miriam Payán Casanova, encargada de buscar indicios de sangre en un Nissan March gris que conducía uno de los acusados, así como huellas dactilares en una estufa al interior de una casa del fraccionamiento Bugambilias, obteniendo resultados negativos.
La defensora particular de dicho imputado apeló que la primera diligencia no estaba ofertada en la apertura del juicio oral, por lo que dió a entender que no era válida.
CONTRADICE PERITO EN MANCHA HALLADA EN CAMIONETA
Aunque la perito Isa Guadalupe Saucedo declaró en audiencia previa que al interior de la camioneta Chevrolet Taho se encontró sangre en uno de los tapetes, otro perito químico de la misma Fiscalía, Luis Gerardo Tirado Páez, declaró que los resultados fueron negativos.
Y aunque se obtuvieron huellas dactilares en dicho vehículo, se buscaron muestras de ADN pero fueron insuficientes hasta el momento.

