Historias para compartir
Por Eneida Sánchez Zambrano*
@obradevirgilio
La indiferencia ciudadana es la mejor arma del “valemadrismo” político. En el sistema político que vivimos es la herramienta que permite hacer una política de avestruz con la cabeza bajo la tierra, el aleteo en el espacio y las acciones a medio ver.
En estos días, a principios de mes los bajacalifornianos recibieron el informe del segundo año de Gobierno del Mandatario Estatal, Francisco Vega de la Madrid, de una forma llamativa pero no efectiva.
Brigadas en los principales cruceros del estado con volantes que daban cuenta de los avances y logros que, de acuerdo a su equipo, en cada una de las dependencias fueron los más relevantes en el último año. También tuvo presencia en las principales redes sociales con un video de 12 minutos, donde resumía cada una de las acciones de su gabinete. La población en redes sociales no ve un video más largo que de unos 30 segundos.
En el entendido que lo hizo para ahorrarse algunos millones, a Vega de la Madrid lo vimos hasta en la sopa.
El informe de gobierno se supone debe ser un análisis del balance que guarda la administración, con pro, contras, retos, oportunidades y obstáculos.
El oficio de gobernar, entiendo, no es color de rosa, pero quien tiene la sartén por el mango debe hacerlo de la mejor manera, sin dar lugar a la crítica banal, sino a una crítica que construye, si se toma en cuenta lo que dice la ciudadanía a través de las organizaciones sociales de los diversos sectores, la comunidad en las colonias, los medios de comunicación y los líderes comunitarios.
Pero cuando estas voces suenan como un eco que se pierde entre los cerros, pues todo da lo mismo.
Veamos ejemplos, este año el gobierno de Vega de la Madrid enfrentó el conflicto más fuerte socialmente, como lo fue el movimiento campesino de San Quintín jamás visto en esas dimensiones, enfrentó también el problema de la sequía en Ensenada y la inminente reducción de agua para Baja California, el problema de inseguridad y los asesinatos de mujeres sobre todo en la zona de Mexicali.
Vega de la Madrid hizo oídos sordos al tema de la tortura, que finalmente no ha hecho frente, a las desapariciones, y los derechos humanos. Además del problema de salud de la ricketssia que se expande en el estado y el conflicto constante en materia educativa de la reforma estructural. Sin mencionar el problema de adicciones que va en incremento, la pobreza urbana y rural.
Si a los ciudadanos los gobernantes se nos presentarán como verdaderos gobernantes admitiendo errores, corrigiendo rumbos e incluyendo la voz ciudadana, otro gallo nos cantara. Sin embargo gana el poder, el estar unos escalones más arriba y creer que se tiene el sartén por el mango. Eso en cuanto al informe por parte del Ejecutivo. Por parte del Poder Legislativo los diputados locales se quedan cortos en sus análisis.
Pasa el tiempo y su preparación para las glosas es menos. Se enfrascan en discusiones estériles y muchas veces coyunturales para dar la nota. No abordar los problemas de fondo y mucho menos se van a esquemas comparativos ¿Han leído alguna vez los legisladores el Plan Estatal de Desarrollo?
De acuerdo al artículo 22 de la Constitución Política de Baja California, los funcionarios públicos y el Gobernador tienen la obligación de comparecer ante los legisladores locales bajo protesta de decir verdad. También los legisladores tienen la herramienta pregunta parlamentaria, para que el Ejecutivo amplíe la información de la que tienen duda.
Un equilibrio de poderes en que la voz de los ciudadanos se escucha a través de los legisladores, que las posturas, exhortos y cuestionamientos tenga respuestas claras y contundentes.
Los funcionarios públicos del Ejecutivo del Estado saben lo que representa una glosa, lo vienen haciendo desde hace 20 años y se preparan como para el examen de su vida. Al final salen triunfantes, dando gracias que los legisladores no estudiaron, que las notas se quedaron en eso, en notas para el jefe, y mientras los legisladores hacen mutis por acuerdo, ignorancia o comodidad, siempre es mejor guardar la respuesta aquella que podría causar revuelo ante el público y el legislador, porque a la indiferencia le llega el amigo conformismo.
* Eneida Sánchez Zambrano es nómada por convicción. Emprendedora en el impulso de proyectos de consumo local. Actualmente es consultora de comunicación ciudadana, política pública y redes sociales.


