?Por: Hugo Méndez Fierros
El orgullo es una dimensión emocional de la identidad y
el sentido de pertenencia. La proclamación del orgullo de pertenecer a una comunidad
e integrar una colectividad con fortalezas propias, así como la construcción de
narrativas en torno a lo que distingue a los habitantes de un territorio
cultural y su puesta en circulación a través de prácticas ritualistas en redes
sociodigitales, es común y cada vez adquiere mayor proyección mediática.
Las acciones para generar efectos positivos entre los
integrantes de una colectividad que redunden en ilaciones reproductoras de una
identidad y un sentido de pertenencia al grupo, forman parte de las raíces de
comportamientos entre usuarios de redes que “juegan” a la distinción y a la
integración colectiva, con pronunciamientos del tipo: Di que eres mexicano sin
decir que eres mexicano, di que eres de Baja California sin decir que eres de
Baja California.
Las emociones son relacionales y toda cultura genera sus
propias normas y vocabularios emocionales que orientan a los actores a entender
qué sentir y cómo expresar sus sentimientos en cada posición social que ocupen.
Para Scheff,
la vergüenza y el orgullo son las emociones sociales que mejor representan las
motivaciones humanas para mantener el vínculo social.
Como ejemplo local, podemos retomar lo publicado en el
grupo de Facebook Mexicali 686.
Di que eres de Mexicali sin decir que eres de Mexicali. Las expresiones de los
usuarios superan por mucho en número el promedio de participaciones en las
publicaciones de este grupo. Y las enunciaciones van en estos sentidos: “La
ciudad donde la gente viene a trabajar y se queda a vivir. La mejor
frontera!!!! (sic)” “Vivo donde solo tenemos verano y 3 semana de invierno, la
primavera y otoño no existen”. “Juro y aseguro que vivo en la ciudad mas
hermosa del universo mundial (sic)” “Tenemos la mejor comida china de todo el
continente americano (sic)”. “Los tacos de Tijuana están bien malos.” “Ciudad
dónde todos pueden prosperar, gente amable que siempre te hecha la mano (sic)”.
Entre muchas características, destacan en las expresiones
discursivas de los usuarios algunos referentes gastronómicos, otros de orden geográfico-fronterizo,
también se ve a Mexicali como una ciudad productiva y de prosperidad. Además, resaltan
los vínculos emocionales con el clima.
Existen dos facetas del orgullo como emoción social, la
primera, puede ser entendida como un orgullo auténtico que emerge cuando los
actores obtienen logros basados en su propio esfuerzo. Se vincula con
autoestima genuina, estabilidad emocional y amabilidad. Tiene un significado
social positivo. La segunda, por el contrario, es denominada como un orgullo
arrogante, se articula con un sentido egoísta, inestable emocionalmente y se
basa en el narcicismo que busca ocultar la vergüenza o pena, han escrito Tracy &
Robins.


Imágenes tomadas de internet
Según Sullivan,
el orgullo colectivo es una emoción generalizada que con regularidad emerge
dentro de un grupo social cuando sus integrantes reconocen, se apropian y ponen
en práctica ciertas características positivas de su identidad grupal, que al
establecer comparaciones o sana competencia, es decir, de manera pacífica con
otros grupos, se ven a sí mismos como “exitosos”. Se pueden definir como
estados generalizados de felicidad, confianza o efervescencia.
La emoción del orgullo colectivo la podemos encontrar en las
narrativas locales, regionales o nacionales como parte sustancial de la
historia y memoria colectiva, en estrecha relación con los valores de los grupos.
¿De qué se sienten orgullosos los bajacalifornianos, los tijuanenses o los
mexicalenses? ¿Cómo lo enuncian? Las redes sociodigitales nos pueden dar
algunas pistas, es cuestión de leerlas con otras miradas.
[No. 28/2021]. El
autor de esta publicación es profesor-investigador en la Facultad de Ciencias
Humanas, UABC.


