El número de personas sin hogar en el Condado de Imperial sumaba a inicios del año mil 071 personas, que representa un aumento de 200 por ciento comparado con el conteo anterior, indica el estudio Point-in-Time realizado por el Consejo de Cuidado Contínuo del Valle Imperial (IVCCC en inglés).
El año pasado fueron contadas 691 personas menos, las cuales en su totalidad carecen de refugio.
Nancy Sasaki, Directora Ejecutiva de la Fundación Alianza por el Cuidado de la Salud, comentó: “El Condado de Imperial registra el doble en cuanto a su tasa de indigencia comparado con el estado”.
El 73.2 por ciento de las 687 personas sin refugio son varones, el 25.8 por ciento son mujeres y el resto se identifica como transgénero o de otra índole.
El conteo establece que el 35.8 por ciento eran hispanos el 9.7 por ciento jóvenes de 18 a 24 años y 12.7 por ciento adultos mayores de 62 años.
El estudio agrega que el 47.4 por ciento eran indigentes crónicas, el 26.3 por ciento reportaron enfermedades mentales y el 16.4 por ciento dijeron sufrir problemas con abuso de sustancias.
El reporte indica que el 11.1 por ciento de los indigentes sin refugio eran veteranos de la guerra.
La enorme mayoría de los indigentes vive en las calles.
“La indigencia tiene un efecto en las empresas, sobre todo en la zona centro de El Centro. Esto va en detrimento de la comunidad empresarial, que tiene que ayudarles, porque nos afecta a todos los residentes del Valle Imperial financieramente”, dijo Les Smith, Presidente del IVCCC.
Además, el reporte establece que el 57.4 por ciento de los indigentes dijo carecer de vivienda por desempleo, discapacidad o uso de sustancias.
Casi dos de cada cinco reportó recibir asistencia alimentaria.
Así mismo, el 6.35 por ciento dijo contar con empleo.
El 31.6 por ciento dijo recibir estampillas de comida y 13.7 por ciento cuenta con apoyo del Seguro Social, mientras que el 55.9 por ciento dijo que su ingreso mensual no supera los 500 dólares.
El 63.9 por ciento reportó contar con estudios de preparatoria o menos.
“Necesitamos más colaboración y apoyo mutuo para dar servicios para poder reducir la población indigente”, señaló Peggy Price, Directora de Servicios Sociales del Condado de Imperial.
Por otra parte, el IVCCC reportó el conteo de personas sin hogar pero que cuentan con un espacio en un refugio.
De estos, el 96.7 por ciento son hispanos, el 14.8 por ciento dijo sufrir enfermedades mentales y 3.7 por ciento reportó uso de sustancias.
Los motivos para carecer de residencia son desempleo y violencia doméstica, principalmente.
Como en el caso anterior, las principales fuentes de ingreso son las estampillas de comida y siete de cada 10 cuenta con nivel de estudios media superior o menos.
De todos los indigentes sin refugio, el 57.2 por ciento vive en la zona conocida como Slab City, una base aérea creada durante la Segunda Guerra Mundial ubicada cerca de Niland.
“Las nuevas leyes que liberan a reos del estado ha enviado a muchos a las calles”, aseguró Deborah Owen, Subprocuradora de Distrito del Condado de Imperial.
El estudio es obligatorio por parte del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, con el fin de proporcionar recursos a los gobiernos locales.
El conteo se realizó en enero pasado.
El estudio destaca que el 47.6 por ciento de indigentes dijo haber estado en otra comunidad del condado los últimos 90 días, el 14.8 por ciento en otra ciudad del estado, 32.9 pro ciento en otro estado, el 2.7 por ciento en otro país y 2.0 por ciento salió de la cárcel.
El 9.4 por ciento dijo que estar sin hogar fue su elección, mientras el 13.2 por ciento culpó a su discapacidad, el 32.6 por ciento dijo que la causa es el desempleo, el 11.6 por ciento lo es por abuso de sustancias, 7.9 por ciento por desorden mental, el 3.1 por ciento salió de prisión y un solo caso fue por problemas migratorios.
Los encargados del estudio señalaron que hay más personas que no fueron contabilizadas.
A pesar de la excelente colaboración entre agencias, solamente hay dos programas de organismos religiosos que dan apoyo a personas sin hogar que, sin embargo, no pueden ayudar a quienes consumen sustancias.
Las autoridades agregaron que la falta de recursos es el principal problema para combatir este fenómeno.


