Funcionarios del gobierno federal apoyaron este martes el proyecto de construcción del muro en la frontera.
Kirstjen Nielsen, Secretaria de Seguridad Nacional, dijo que el proyecto es una de las herramientas para garantizar la seguridad en la frontera, al cual hay que agregar más agentes, caminos para patrullar, tecnología y recursos de apoyo.
"Pero más importante es la capacidad de remover inmigrantes ilegales, terroristas y criminales de manera más rápida, cerrando los resquicios explotados en nuestro sistema migratorio", dijo la secretaria.
La titular del DHS expuso que luego de conversar con los agentes fronterizos, estos destacaron la urgencia de que el Congreso tome acciones y hallen soluciones legislativas para asegurar la frontera y aumentar la seguridad del país.
Por su parte, la Jefa en funciones de la Patrulla Fronteriza, Carla Provost, dijo que, desde su punto de vista, los muros funcionan.
"Con la combinación de un muro, tecnología, infraestructura y agentes hemos sido exitosos en negar e impedir el cruce en la frontera", afirmó.
Provost, quien hace tiempo fuera Jefa del Sector El Centro, coincidió con la secretaria Nielsen en el hecho de que las lagunas legales relativas a la reunificación familiar y los menores sin compañía han creado un camino para entrar a los Estados Unidos de forma ilegal.
"Sin cambios legislativos, seguiremos viendo a jóvenes migrantes y adultos acompañados por sus hijos cruzar la frontera", agregó.
Para el Subdirector de la Oficina de Vigilancia Migratoria y Fronteriza (ICE), Tom Homan, esta agencia ha logrado un progreso importante en hacer cumplir la ley migratoria y remover extranjeros delincuentes de las comunidades locales.
El funcionario señaló que el arresto de migrantes ha aumentado 43 por ciento y la deportación de personas en el interior del país 30 por ciento.
"Sin embargo, hasta que el Congreso enfrente las causas de la inmigración ilegal no vamos a poder alcanzar una solución perdurable a este problema", dijo el funcionario, al apuntar entre los temas pendientes el fin de las ciudades santuario y el muro en la frontera.
El Senador Estatal, Benjamín Hueso, en cuyo distrito se planea ubicar el muro, dijo sentirse decepcionado que el Presidente haya traído su campaña divisionista a California en su primer visita al estado como mandatario.
El legislador sostuvo que el Presidente no comprende la forma en que el estado lidera a la nación económicamente.
"Esta semana representaba una oportunidad para que funcionarios estatales, locales y federals trabajaran juntos en temas que afectan las vidas diarias de los residentes regionales como el flujo de drenaje que cruza de Tijuana al condado de San Diego.
"Desafortunadamente, este viaje es solamente una oportunidad para que Trump se tome una fotografía.
"Espero que en su siguiente visita a mi distrito se tome el tiempo para conocer los logros de la cooperación binacional como el Puerto Fronterizo de San Ysidro, el cruce internacional terrestre más utilizado del mundo", dijo Hueso.
Vicki Gaubeca, Directora interina de la Coalición de Comunidades de la Frontera Suroeste, dijo que, contrario a las declaraciones del presidente, las comunidades locales no ruegan por tener un muro en la frontera.
"Queda en claro que el gobierno de Trump ignora los hechos al negarse a analyzar si, en realidad, necesitamos un muro", agregó.
De acuerdo a Gaubeca, el muro va a afectar el medio ambiente, pondrá en peligro a especies animales silvestres y obligará a los migrantes a cruzar por zonas remotas.
La activista consideró que el proyecto incluye una fuerza de deportación masiva que militarizará la frontera con miles de nuevos agentes quienes históricamente han terrorizado a las comunidades sin vigilancia alguna.
"En lugar de desperdiciar miles de millones de dólares en recursos de los contribuyentes con tácticas medievales, Trump necesita revitalizar y no militarizar nuestra región para desarrollarnos en el siglo 21", finalizó.


