El Gobernador de California, Jerry Brown, declaró a junio como el Mes de la Herencia Inmigrante.
El mandatario Demócrata emitió una proclamación en la cual expone que el estado es una tierra de inmigrantes dentro de una nación de inmigrantes.
Destacó que cada generación se refresca con la llegada de nuevas personas de países extranjeros, quienes fortalecen a la sociedad con sus aportaciones culturales y su deseo de convertirse en estadounidenses.
"Ya sea que vengan a disfrutar de la promesa de libertad y oportunidades, se reúnan con sus familias o huyan de condiciones hostiles y peligrosas de sus países, los inmigrantes y refugiados han demostrado ser grandes californianos, contribuyendo enormemente a la riqueza y dinamismo sinigual de nuestro estado", apuntó Brown.
En ocasiones en nuestra historia nacional hemos excluido a los inmigrantes de nuestros procesos políticos, nuestras empresas y nuestras comunidades por haber olvidado nuestro pasado inmigrante, destacó el mandatario.
Sin embargo, dijo, en casa caso los inmigrantes han prevalecido y han reclamado su lugar como parte integral del tejido de la vida estadounidense.
"Al reflejar nuestros propios viajes inmigrantes, sin importar hace cuánto hayan ocurrido, reconocemos las dificultades de nuestros ancestros y comprendemos por qué debemos seguir siendo comunidades de puertas abiertas", dijo el mandatario.
Brown instó a los californianos a destacar su pasado inmigrante y las contribuciones hechas al estado y a la nación.
Así mismo, pidió enorgullecerse de lo atractivo del estado para los inmigrantes, al igual que de las leyes y políticas adoptadas para integrarlos como miembros de la sociedad.
"En este mes de la Herencia Inmigrante, renovemos nuestro compromiso con este curso de acción que ha traído tantos beneficios a nuestro estado y continuemos buscando leyes y políticas para la integración exitosa de los nuevos californianos", finalizó Brown.


