El Concejo de la ciudad de Calexico analizó el pasado 4 de septiembre una nueva reglamentación para regular la operación de taxis en la ciudad.
Las ordenanzas más recientes fueron adoptadas en los años 2003 y 2009.
Sin embargo, en octubre de 2017, el entonces Gobernador de California, Jerry Brown, promulgó la iniciativa de ley AB 1069, la cual obliga a los gobiernos municipales adoptar regulaciones relacionadas con los servicios de transporte de taxi.
La medida también obliga a cada ciudad establecer políticas para el ingreso de negocios que proveen este tipo de servicios, así como el establecimiento de tarifas de transporte y un programa de exámenes de uso de sustancias ilegales y de alcohol.
La nueva ley entró en vigor el pasado 1 de enero y limita la aplicación de las ordenanzas a nivel municipal, sin importar si las compañías operadoras se ubican dentro de los límites de la ciudad.
La medida prohíbe a los gobiernos locales emitir permisos o certificados a compañías o conductores que no se ubican dentro de su jurisdicción, pero al mismo tiempo impide a las compañías y a los conductores operar dentro de un condado si no hay permiso emitido por la autoridad.
La nueva ley permite imponer multas de al menos mil dólares a los operadores ilegales conocidos como “raiteros”.
Al mismo tiempo, la reglamentación aplica multas a los usuarios de este tipo de servicios por 100 dólares en la primera violación, 200 en la segunda ocurrido dentro de un año después el primer incidente y 500 del tercero en adelante.


