El ex gobernador de Tamaulipas, México, admitió que haber aceptado
más de 3.5 millones de dólares en sobornos ilegales que posteriormente usó para
comprar propiedades de manera fraudulenta en los Estados Unidos, anunció la
fiscal federal interina Jennifer Lowery.
De acuerdo al Departamento de Justicia, Tomás Yarrington
Ruvalcaba, de 64 años, también fue precandidato a la presidencia de México.
El ex mandatario tamaulipeco admitió un cargo de conspiración
para cometer lavado de dinero.
Como parte de la declaración de culpabilidad, Yarrington admitió
que aceptó sobornos de personas y empresas privadas en México para hacer
negocios con el estado de Tamaulipas mientras se desempeñaba como gobernador.
Yarrington ocupó ese cargo de 1999 a 2005. También fue precandidato
del Partido Revolucionario Institucional a la presidencia de México en 2005.
Yarrington usó el dinero del soborno que recibió mientras era
gobernador para comprar propiedades en los Estados Unidos, indicó el
Departamento de Justicia.
Hizo que prestanombres compraran propiedades en los Estados
Unidos para ocultar el nombre de Yarrington como su dueño, al igual que la propiedad
del dinero de soborno ilegal que se utilizó para comprarlas.
Yarrington admitió que una de las propiedades compradas
ilegalmente era un condominio en Port Isabel.
También reconoció saber que era ilegal en México aceptar
sobornos y ocultar los más de 3.5 millones en dinero de sobornos ilegales en
los Estados Unidos mediante la compra de bienes raíces, automóviles y otros
artículos personales.
La jueza federal de distrito Hilda Tagle aceptó la declaración y
fijará la sentencia en una fecha posterior, agregó la Fiscalía estadounidense.
Yarrington enfrenta hasta 20 años en una prisión federal. También
acordó perder el condominio Port Isabel.
En abril de 2017, las autoridades capturaron a Yarrington en Italia
mientras viajaban con un nombre falso y pasaporte falso y otros documentos de
identificación.
Fue detenido mediante una orden de arresto provisional basada en
la acusación recibida en mayo de 2013.
Aunque Yarrington impugnó la extradición, las autoridades
italianas finalmente autorizaron su extradición a los Estados Unidos, a donde llegó
en abril de 2018 donde permanece detenido.


