Mexicali. Para las personas amantes del senderismo que se
quejan de los pocos atractivos turísticos con que cuenta la ciudad, la visita
del Cerro del Ciempiés es una opción poco común.
Un día normal empieza a las 5 de la mañana, entre los más
experimentados se recomienda llevar ropa cómoda, botellas de agua, suero, naranjas y algo
ligero por eso de que pudiera dar hambre.
Pese a estar a
finales de febrero, el clima aún es bastante frío en esta temporada, el aire de
6 a 9 am continúo corriendo de manera recia y helada.
Una vez que comienzan la caminata es importante saber mentalizarse
y tener en cuenta que la única opción es terminar el recorrido, la primer
subida cuesta y bastante, pero sí se va a paso tranquilo y con mucho cuidado de
dónde se pisa se escala bastante bien.
El camino es hermoso, como solo el desierto de Baja
California sabe serlo, así que las fotos no se podían hacer esperar, y parece
ser que la mayoría de los asistentes van a eso, su trofeo será subir una de las
tantas tomas que realizaron a su Instagram en primera persona y de fondo el impresionante
paisaje a solo unos kilómetros de la ciudad.
Se hizo el recorrido de 5 kilómetros, no fue mucho pero
tampoco poco, uno que otro resbalón no podían faltar entre los asistentes, pero
lo impactante es que aún acuden familias enteras, inclusive con sus mascotas,
pareciera ser el lugar perfecto para el domingo en la mañana en medio de una
pandemia mundial de COVID-19.
El recorrido se hizo en 2 horas con paso lento, y con mucha
seguridad, no es nada que no se pueda hacer, aún si no se hace ejercicio
habitualmente.
Es un lugar al que se desea regresar y sin duda es buena
medicina salir, sin rumbo a caminar y desconectarse de la ciudad y su
cotidianidad.


