Mexicali. Jorge Hank Rhon se está haciendo viejo,
sus rodillas ya no lo soportan y es por eso que realizó el primer cierre de
campaña en Mexicali sentado en la comodidad de una silla.
De nada sirvió la instalación de una de un templete
estilo pasarela ya que desde que llegó hasta que fue la hora de tomarse la foto
oficial se mantuvo sentado, cansado y con una tos que no lo interrumpia de vez
en vez.
Solo los candidatos del Partido Encuentro Solidario
pudieron aprovechar el templete, primero había un reflector que permitía la
visibilidad de los candidatos, sin embargo, el jefe de seguridad de Jorge Hank,
Antonio Vera Palestina aparentemente pidió que lo apagaran.
Prácticamente a oscuras y en contraluz, Hank se
fumó un cigarro mientras la candidata a la alcaldía de Mexicali (que nadie
conoce) se dirigió al público.
Entonces Hank empezó a toser y no dejó de hacerlo,
incluso cuando estaba hablando.
“No es Covid” dijo mientras la tos lo interrumpía.
Hank se mantenía sentado aún y cuando ya era su
turno para hablar, minutos antes, agradeció la presencia de la senadora
Alejandra León la “Lady Champagne” quien presumía un chaleco de piel,
posiblemente un regalo del ingeniero.
La senadora fue abucheada por unos y aplaudida por
otros, se levantó de su asiento con una bandera de arcoíris, símbolo de apoyo a
la comunidad LGTBQ+ pese a que el partido se ha pronunciado en contra de la
ahora llamada “ideología de género”.
Incluso entre el público se pudieron ver grupos de
derecha como Marcela Vaquera a quienes el partido les cayó como anillo al dedo.
Posteriormente el dirigente estatal PES, Benjamín
Gómez tomó la palabra, inmediatamente fue interrumpido por un simpatizante de
Rigoberto Campos (El no candidato), quien lo acusó de ratero y ladrón luego de
recordarle que aprobó la Ley Bonilla.
En segundos llegaron los guardias de Hank Rhon y
luego de darle un par de golpecitos e invitarlo a irse todo se calmó.
Benjamín Gómez como presidente del Congreso del Estado,
denunció que le ofrecieron un millón de dólares para votar a favor de la
llamada “Ley Bonilla”, una semana después él mismo votó a favor.
Finalmente, Hank cerró el evento, sin iluminación y
sin pararse de su silla.
Se aventó un monólogo estilo “standupero” pero no
llegaba a nada, lo interrumpía un dron, la tos y una señora que no se callaba
en toda la noche mientras transmitía en Facebook Live verticalmente.
El final del evento se puede considerar cuando voló
un puño de confeti y unos balones de goma, Hank se levantó finalmente de su
silla, le dio la espalda al público, se tomó unas fotos y se fue, así como
llegó.
Periodista desde diciembre de 2004. Actualmente es Co-director de RadarBC y fotoperiodista en Semanario ZETA.


