El Gobernador de California, Gavin Newsom, anunció la apertura de un nuevo laboratorio en el estado que aumentará la capacidad de pruebas de COVID-19, al tiempo de reducir el tiempo de respuesta de las pruebas y creará cientos de nuevos empleos en California.
El laboratorio, que tuvo un costo de 25 millones de dólares, fue construido junto con la empresa de diagnóstico PerkinElmer y comenzará a procesar pruebas a partir de noviembre con la meta de alcanzar una capacidad total de 150 mil pruebas para marzo de 2021.
La capacidad de pruebas adicionales permitirá a California brindar un mejor servicio a escuelas, proveedores de atención médica y comunidades de difícil acceso, como los trabajadores esenciales, los que se encuentran en entornos congregados y las comunidades de color, que tienen un mayor riesgo de contraer COVID-19, indicó el gobierno estatal.
La capacidad adicional llega al mismo tiempo de la temporada de influenza y se espera que la necesidad de pruebas aumente en todo el estado debido a que los síntomas de COVID-19 y la gripe son similares.
“A principios de esta pandemia, nuestra capacidad para evaluar a los californianos para detectar COVID-19 y obtener resultados rápidamente se vio obstaculizada por los desafíos de la cadena de suministro y los laboratorios abrumados, por lo que construimos nuestra propia cadena de suministro y nuestro propio laboratorio con PerkinElmer”, dijo el gobernador Newsom.
El laboratorio ya ha creado 300 nuevos puestos de trabajo en California. Cuando el laboratorio esté funcionando a plena capacidad, dará empleo a 700 personas, con énfasis en la contratación de residentes de California.
Según su contrato, PerkinElmer está obligado por contrato a entregar los resultados de las pruebas en 24 a 48 horas.
Ese tiempo es fundamental ante la propagación de COVID-19 porque permite el rastreo de contactos, la cuarentena y el aislamiento oportunos.
Según el contrato con PerkinElmer, el estado utilizará las pruebas de diagnóstico de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), que se considera el estándar de oro de las pruebas.
El estado continúa evaluando nuevos avances tecnológicos en las pruebas, por lo que el contrato incluye disposiciones que permiten al contratista adoptar nueva tecnología a un precio más bajo.
El costo por prueba sería de 30.78 dólares a 150 mil pruebas por día.
De acuerdo al estado, los sistemas de salud pública federal Medicare y Medicaid reembolsan aproximadamente 100 dólares por prueba, mientras que el costo promedio de una prueba COVID-19 varía entre 150 y 200 dólares por prueba.


