La coalición libertad por California la cual busca la autonomía del estado del gobierno federal anunció su respaldo político a la iniciativa de ley SB 54, con la cual se busca minimizar la colaboración entre agencias policiacas del estado y locales con autoridades migratorias de los Estados Unidos.
De acuerdo al proyecto de independencia de California, presentado por la agrupación, la intención es pedir al gobierno federal dejar de hacer cumplir las leyes de un sistema migratorio quebrada que de manera arbitraria mantiene a más de dos millones de californianos de manera permanente en las sombras.
Cindy Sheehan, integrante de la mesa directiva de la coalición y activista política, indicó que California, al igual que otros 49 estados, han sido construidos con sangre, sudor y lágrimas de inmigrantes.
La activista añadió que los trabajadores se han asimilado de manera tradicional en sus comunidades.
Sheehan añadió que el organismo, al tiempo de trabajar a favor de la independencia de California, respalda la iniciativa del senador Estatal Kevin de León la cual muestra innovación y separación del sistema opresor del país.
El organismo instó al gobierno estatal a volver a analizar el programa de residencia del Estado Dorado, proyecto que fue presentado por la Comisión Estatal Little Hoover en 2002.
Dicho programa reconocería a algunos de los residentes indocumentados como parte de la sociedad californiana, al exigirles demostrar su responsabilidad con la comunidad local al cumplir con la ley y buscar la legalización en caso de poder hacerlo.
David Marin, director de investigación y política de la coalición Libertad California, afirmó que el proyecto de ley abre el debate sobre los residentes indocumentados que deben ser considerados como californianos al especificar que el estado no tiene intención de apoyar a personas que hayan sido condenadas por crímenes violentos.
“Creemos que los californianos deben expresarse a través de nuestro gobierno estatal respecto a quién deben permitirse vivir en el estado”, expresó.
Marin puntualizó que el cabildeo para dar forma a las leyes migratorias federales se han convertido en una idea sorpresiva para muchas personas; sin embargo, ante el sentimiento anti inmigrante y las fallas del gobierno federal para hacer reformas importantes a la ley migratoria desde 1986, este proyecto de ley podría ser un camino más realista para California.


