Este fin de semana, agentes del Sector Yuma de la Patrulla Fronteriza detuvieron a grupos grandes de familias, en su mayoría de Centroamérica, muchos de los cuales requirieron atención médica debido a la presencia de enfermedades y hasta piojos.
Según el reporte de la corporación, los oficiales aseguraron a cerca de 750 migrantes indocumentados, la mayoría de los cuales eran grupos familiares centroamericanos, quienes caminaron a través de las barreras para vehículos del río Colorado cerca de Yuma.
Posteriormente, los inmigrantes se entregaron a los agentes.
Aproximadamente el 87 por ciento eran guatemaltecos y el resto procedían de México, Honduras, El Salvador y Ecuador, explicó la corporación.
Desde el 1 de octubre, cuando dio inicio el año fiscal 2019, el sector de Yuma ha visto un aumento del 230 por ciento en las detenciones de unidades familiares y un aumento del 36 por ciento en las detenciones de niños extranjeros no acompañados en comparación con las cifras del año anterior.
Los agentes proporcionaron tratamiento médico a 137 migrantes ilegales, a través de agentes certificados en emergencias médicas, personal médico contratado en las estaciones o al trasladar a las personas a los hospitales locales.
Entre los padecimientos médicos detectados destacan complicaciones del embarazo, laceraciones, ampollas, problemas respiratorios, varicela, piojos y sarna.


