Varios congresistas estadounidenses visitaron este lunes los centros de detención de inmigración en San Diego, incluidas la Oficina de Reubicación de Refugiados, el Centro de Detención de la Mesa de Otay, la Garita de San Ysidro y la estación de la Patrulla Fronteriza de Brown Field.
Entre los miembros del Congreso que participaron en la visita se encontraban la líder Demócrata Nancy Pelosi; la Presidenta del Comité Hispano en el Congreso, Michelle Lujan Grisham y la legisladora federal Judy Chu.
Juan Vargas, quien encabezó la visita, dijo que el evento le dio a los miembros del Congreso la oportunidad de ser testigos de los efectos de la política de separación de familias emprendida por la Administración de Donald Trump.
“La política de separación de la familia de la Administración Trump es una afrenta a los valores que representa Estados Unidos", dijo Juan Vargas.
El legislador señaló que arrancar a los niños de los brazos de sus padres que huyen de la violencia y la seguridad en la frontera es cruel, inhumano y anti-estadounidense.
“Es una vergüenza que las políticas anti-inmigrantes de esta Administración hayan llegado a esto”, agregó.
En las instalaciones de detención de inmigrantes, los miembros del Congreso hablaron con las mujeres, hombres y niños y atestiguaron las condiciones en las que están viviendo en durante su detención.
“Ningún niño debería tener que soportar lo que estos niños están experimentando, y ningún padre debería tener sus hijos arrancados de sus brazos", dijo Juan Vargas, quien expresó que el presidente Trump puso en marcha esta política calificada como inmoral, al recordar que el mandatario tiene el poder de poner fin a dicha política.
En mayo, el Fiscal General Jeff Sessions anunció formalmente la política de separación de familias.
Sin embargo, meses antes de que el anuncio fuera hecho, el gobierno empezó a separar a los menores migrantes de sus padres al llegar a la frontera estadounidense.
De manera reciente, el Departamento de Seguridad Nacional señaló que entre el 19 de abril y el 31 de mayo de 2018, un total de mil 995 niños fueron separados de sus familias en la frontera.
Los miembros del Congreso, las Naciones Unidas, la Unión Americana de Libertades Civiles, la Academia Americana de Pediatría y otras organizaciones de derechos humanos y civiles han condenado la práctica de separar a los niños de familias migrantes en la frontera por parte de la Administración de Trump.
“Este no es un tema migratorio, es un tema humanitario”, dijo por su parte la lideresa de la bancada Demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien apuntó que fueron 13 los legisladores quienes realizaron la visita en esta ciudad.
Pelosi apuntó que el gobierno de Donald Trump utiliza a los niños migrantes para impulsar su agenda anti-inmigrante.
“Me cuesta trabajo pensar en algo más bárbaro”, destacó.
Por su parte, el Congresista Bennie Thompson, Demócrata por Mississippi, líder de la oposición en el Comité de Seguridad Nacional, criticó las medidas impementadas por el gobierno federal tras su visita a las instalaciones fronterizas cerca de Brownsville, Texas.
“Después de visitar la frontera sur de Texas y ver a los niños separados de sus padres, es muy claro que el presidente Trump debe poner fin a su política de separación de familias.
“Como miembro del Congreso, abuelo y estadounidense, es obvio que esta política horrible va en contra de los fundamentos de nuestro país y el pueblo estadounidense”, indicó.
Thompson manifestó que los bebés y los niños no deben ser utilizados como peones políticos en el debate de la inmigración.
“También está claro que esta política no fue bien pensada y ha llevado al caos y al hacinamiento en las instalaciones a lo largo de la frontera.
“La mala coordinación de este gobierno ha llevado a la confusión y las familias desconocen dónde están sus seres queridos o si estáén seguros. Estos problemas sólo aumentarán si la política del presidente Trump sigue”, aseguró.
El congresista negó que las medidas implementadas vayan de acuerdo con la iglesia, en referencia a las declaraciones del fiscal respecto al nexo entre la Biblia y la nueva política migratoria.
“El Presidente Trump tiene el poder para rescindir su terrible política y garantizar que los padres y sus hijos estén juntos mientras sus procedimientos de inmigración continúan”, dijo el legislador.
Thompson envió una carta a la Secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen, en la que exige aclarar la situación de alrededor de mil 600 personas detenidas en cinco prisiones federales a consecuencia de la política de tolerancia cero del presidente Trump.


