La Junta de Supervisores del Condado de Imperial decidió este martes permitir a las empresas dedicadas al cultivo, manufactura y venta de marihuana instalarse en la región.
Luego de meses de análisis y reuniones, los funcionarios electos aprobaron una serie de lineamientos generales para tal propósito.
Ralph Córdova, Oficial Ejecutivo en Jefe del gobierno local, recordó que las autoridades realizaron tres talleres comunitarios y una reunión pública para escuchar a los residentes abordar el tema.
En dichas sesiones participaron principalmente empresarios foráneos quienes se expresaron a favor de la medida.
Andy Horne, Oficial Adjunto del Condado, dijo que tras una revisión hecha por la consejera legal, las autoridades determinaron que el condado debía adoptar al menos una ordenanza que incluye esquema para aplicar impuestos y distribuirlos entre agencias impactadas por el consumo de la droga.
El 1 de enero, California va a poner en marcha una serie de regulaciones para implementar las actividades comerciales de la droga, indicó.
Las regulaciones adoptadas por el gobierno local deben ser aprobadas por la Comisión de Planeación del Condado, cuyos integrantes fueron nombrados por los mismos supervisores.
Para diciembre, añadió, estará listo el sistema para aprobar permisos a las empresas operadoras.
En este tiempo, el estado puede hace cambios a dichos reglamentos, dijo Horne.
Sin embargo, se abre la puerta para que los gobiernos locales controlen el cultivo, manufactura y venta de la cannabis.
Horne agregó que el uso personal y el cultivo de hasta seis plantas en residencias ya esta autorizado por ley.
Las regulaciones que adopte el condado no podrán aplicarse en las ciudades, sino solamente en las llamadas zonas no incorporadas como Heber, Ocotillo, Niland, Winterhaven y Seeley.
Es posible, afirmó Horne, que los supervisores tengan que aprobar varias ordenanzas locales con el fin de regular la actividad.
Para mediados de agosto, el gobierno local deberá aprobar una resolución para proponer una medida para que en las elecciones de noviembre los votantes den luz verde a la forma en que se van a cobrar los impuestos por la actividades relacionadas con la producción de marihuana.
La alternativa sería esperar a las elecciones primarias de junio del 2018, cuando los votantes californianos elijan candidatos a la gubernatura, legislatura y otros cargos.
En el Condado de San Diego, aseguró Horne, la ordenanza local aprobada por los supervisores autorizó la producción de la marihuana, pero dependiente de la aprobación del voto ciudadano respecto al impuesto que el gobierno debe aplicar.
Ray Castillo, supervisor por el Distrito 5, indicó que los votantes locales rechazaron la Proposición 64.
“No puedo apoyar esto”, manifestó, al explicar que durante sus 34 años de carrera policiaca observó una clara relación entre el crimen y las drogas.
“Hay muchos aspectos negativos, como el costo monetario de perseguir a criminales. En los estados donde es legal ha aumentado el número de accidentes”, comentó Castillo.
Por su parte, el Presidente de la Junta, Mike Kelley, cuestionó si el impuesto sería compartido con las ciudades, a lo que la consejera legal afirmó que el esquema fiscal puede ser compartido con los gobiernos locales.
Sin embargo, la abogada aseguró que el condado debe ser el principal beneficiario.
Luis Plancarte, del Distrito 2, dijo también tener antecedentes policiacos.
Aseguró que hace años la marihuana era el enemigo número uno de la sociedad, pero en este tiempo la situación ha cambiado mucho.
En California, consideró, el 67 por ciento de los votantes aprobaron la 64, la cual autoriza a los residentes cultivar y consumir la marihuana en sus domicilios.
Destacó que existen algunos riesgos por parte del gobierno federal, como la cancelación de programas y fondos para distintos proyectos locales.
“Si bien es cierto que enfrentamos el riesgo del consumo, también podríamos quedarnos sin dinero para los afectados”, dijo Plancarte, en referencia al hecho de que el estado maneje la nueva industria sin compartir los recursos fiscales derivados de esta actividad.
“Veo muchos beneficios al permitir la actividad comercial de la marihuana bajo lineamientos muy estrictos. Estoy listo para votar a favor, tanto por el cultivo como la venta medicinal y recreativa con dispensarios limitados”, comentó Plancarte.
Ryan Kelley, del Distrito 4, coincidió con su colega del distrito 2, al expresar que alguna de las ciudades podría analizar y permtir la instalación de dispensarios para la venta de marihuana.
El supervisor señaló que las empresas serían ubicadas en zonas alejadas de las ciudades.
“Vamos a convertir un mercado clandestino en un mercado privado controlado”, comentó.
El Comisionado de Agricultura, Carlos Ortiz, dijo que la Junta Estatal Asesora del Cáñamo Industrial está por reunirse este mes para adoptar el proceso de otorgamiento de licencias a productores para el cultivo en exteriores de este tipo de productos.
Dicho proceso empezaría a implementarse en enero, explicó el mexicalense.
Córdova detalló que si se autoriza el proceso para las empresas, personal del condado presentaría proyectos de regulaciones en unas dos semanas.
Jim Minnick, Director Planeación, dijo que regular a estas empresas sería como reglamentar edificios, en los que se consideran los sistemas de emergencia, instalaciones eléctricas y otros aspectos.
A partir de ese momento, los supervisores analizaron una por una las propuestas de lineamientos generales para su aprobación: primero la del cultivo, luego la de actividades comerciales, zonificación y otras.
Los funcionarios expresaron que las empresas podrían ser instaladas en la zona industrial Mesquite, entre Brawley e Imperial, o bien en la de Gateway of the Americas, a un costado de la Garita Oriente, ambas alejadas de zonas residenciales.
En la reunión destacó que las empresas interesadas deberán pasar por el proceso de las estrictas normas ambientales del estado.
Plancarte expuso su temor de que los lineamientos de zonas venga a crear un posible monopolio de propietarios de terrenos, quienes darían paso a la especulación y alza de precios.
Los supervisores también consideraron la cantidad de negocios autorizados, los cuales solamente van a operar en interiores en edificios de hasta 22 mil pies cuadrados, poco más de 2 mil metros cuadrados.
Los supervisores autorizaron la apertura de empresas dedicadas a la marihuana medicinal de manera unánime, pero la recreativa pasó 3-2.
El Supervisor John Renison dijo haber votado a favor aunque se pronunció en contra de la propuesta.
Minnick detalló que los permisos serían entregados de manera discrecional y cada solicitud se revisará de forma individual y periódica.


