La Agencia de Recursos Naturales de California presentó un plan de 10 años para iniciar el rescate de la Laguna Salada del Valle Imperial, conocida como Salton Sea.
El proyecto incluye combatir la disminución de los niveles de agua en el lago y la exposición de las playas sur y norte del mismo.
La intención del gobierno estatal es contar con proyectos que protejan a la fauna y combatir la exposición del polvo.
Las autoridades contemplan que el proyecto requiere alrededor de 383 millones de dólares para cubrir unas 30 mil acres de terreno, equivalentes a 121 millones de metros cuadrados.
De dichos recursos, el gobierno californiano cuenta con alrededor de 80 millones, casi una quinta parte.
La dependencia estatal expresó que, para contar con todos los recursos, se requiere la participación de los gobiernos federal, estatal y regionales, así como organismos indígenas y filantrópicos para seguir respaldando el esfuerzo de largo plazo para proteger la calidad del aire y el habitat.
Al reducirse el tamaño de la laguna, la calidad del aire en los condados de Riverside e Imperial, así como otros aledañas (incluido Mexicali) se encuentra en riesgo, debido a que el polvo del fondo del Salton Sea queda expuesto y puede viajar a otros lugares a través del viento.
Además, las aves migratorias que llegan al sitio para alimentarse y descansar se encuentran en peligro, ya que la tilapia que se encuentra en la laguna no estaría disponible en las mismas cantidades y muchas podrían morir si el nivel de sal en el agua se incrementa.
El plan contempla atacar las zonas donde desembocan los ríos Nuevo y Álamo en el lado sur y el río Whitewater en el norte.
El proyecto busca crear una serie de salidas de agua y estanques a lo largo de las playas del lago para que los afluentes se mezclan, que además incluiría proyectos de supresión de polvo en terrenos donde no sea posible contar con estanques.
“Con este plan, crearemos la espina medular que necesitamos para limitar el polvo y crear zonas de baja salinidad que sustenten a la tilapia”, dijo John Laird, Secretario de Recursos Naturales de California.
La agencia recordó que el estado ha comprometido alrededor de 80 millones de dólares en recursos aprobados por los votantes para la laguna, mientras que la Junta Estatal para la Conservación de la Vida Silvestre aportó otros 14 millones y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos asignó 7.5 millones de dólares que serán administrados por la Autoridad del Salton Sea.
La semilla que originó el problema fue el Acuerdo de Cuantificación, el cual el entonces Gobernador, Gray Davis, obligó al Distrito de Irrigación de Imperial a firmar.
Como parte del acuerdo, el distrito dejará de asignar agua a la laguna a finales de este año.
Presentan moción
De manera conjunta, el Distrito de Irrigación de Imperial y el Condado de Imperial presentaron una moción para obligar a la Junta Estatal para el Control de Recursos Hidráulicos de California a realizar una audiencia para analizar el tema de la laguna salada.
La petición busca llevar a cabo dicha audiencia el 17 de julio próximo.
Las autoridades piden a la Agencia de Recursos Naturales de California presentar su proyecto final de Manejo del Salton Sea para el 1 de octubre.
Este plan, indica la solicitud, debe incluir el terreno a cubrir cada año entre 2018 y 2025, proponer acciones que aceleren los permisos de diversos proyectos, un plan adaptado de implementación y ubicación de fondos y acciones para contar con recursos adicionales, así como una declaración en la que el estado afirme su obligación de restaurar la laguna con acciones de vigilancia específicas para garantizar la implementación del plan.
“La más reciente versión del programa del Salton Sea constituye un progreso real hacia el plan de 10 años de restauración que hemos estado pidiendo. Al mismo tiempo, esta moción que presentamos ante la Junta Estatal puede servir como complemento para alcanzar nuestra meta compartida para obtener una laguna más pequeña y sustentable”, afirmó el Gerente General del Distrito, Kevin Kelley.
Las autoridades estiman que unas 48 mil acres de playa van a quedar expuestas durante la siguiente década, que representa un peligro a la salud pública y la vida silvestre que depende o vive en la laguna.
Como parte del Acuerdo de Cuantificación, desde el 2003 y hasta finales de este año, el distrito habrá vertido unos 800 mil acres-pie de agua, equivalentes a 986.7 millones de metros cúbicos.


