El Gobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdez, ha
sido señalado en el Informe Anual de Derechos Humanos de la Secretaría de
Estado de los Estados Unidos por su acoso a la prensa.
En el apartado de Libertad de Expresión de la Sección de
Respeto a Libertades Civiles del documento, el mandatario Morenista es señalado
luego de que el pasado 16 de julio un grupo de 80 periodistas del estado
firmaran una carta en contra del gobernador por sus ataques verbales contra
diversos medios.
Entre los informativos atacados por el Gobernador destacan
La Voz de la Frontera, la corresponsal de Reforma en Baja California, Aline
Corpus, y la Directora de Semanario Zeta, Adela Navarro.
La Secretaría de Estado, a cargo de Antony Blinken,
establece que la Ley mexicana permite la libertad de expresión, incluida la
libertad de prensa, y el gobierno generalmente respeta este derecho.
“La mayoría de los periódicos, estaciones de television y
estaciones de radio son propiedad privada. El gobierno tiene presencia minima
en la propiedad de medios de infromacion, pero representa una fuente importante
de ingresos por publicidad para muchas organizaciones mediáticas, que en
ocasiones influye en la cobertura”, señala el documento.
A pesar de que los periodistas pueden criticar al gobierno y
discutir temas de interés general sin restricciones, los politicos públicamente
desacreditan y critican a dichos periodistas, indica el Departamento de Estado.
La agencia norteamericana también da cuenta de los
asesinatos de periodistas, el acoso a la prensa, la censura, las restricciones
al contenido, amenazas, ataques a reporteros y la respuesta de la autoridad a
dichos incidentes.
Desde 2010, cuando se creó la Fiscalía Especializada para
Delitos contra Periodistas, la agencia solamente ha presentado cargos contra 19
personas de un total de mil 311 casos.
En 2019, el 43 por ciento de los ataques provino de
funcionarios públicos.
Entre 2012 y 2020, el Mecanismo Nacional para la Protección
de Defensores de Derechos Humanos y Periodistas recibió más de mil 200
solicitudes de apoyo. Hasta junio del año pasado, 398 periodistas habían
recibido apoyo, pero desde 2018 siete de los periodistas protegidos habían sido
asesinados.
ADVERTENCIA
En la conferencia de prensa en la que fue presentado el
reporte, el Secretario Blinken aseguró que el presidente
Joe Biden se ha comprometido a volver a poner los derechos humanos en el centro
de la política exterior estadounidense, compromiso que el Departamento de
Estado se toma muy en serio.
“Usaremos todas las herramientas
de nuestra diplomacia para defender los derechos humanos y responsabilizar a
los perpetradores de abusos. Los informes que publicamos hoy son solo una
forma de hacerlo. Además de todas estas razones, hay una más simple: defender
la libertad y la dignidad de las personas honra los valores más sagrados de
Estados Unidos”, agregó.
El funcionario afirmó que Estados
Unidos defiende la libertad y la justicia para todos tanto en casa como en todo
el mundo.
“Escucharemos de algunos países,
como hacemos todos los años, que no tenemos derecho a criticarlos porque
tenemos nuestros propios desafíos que enfrentar. Bueno, sabemos que
tenemos trabajo que hacer en casa. Eso incluye abordar las profundas
desigualdades, incluido el racismo sistémico.
“No pretendemos que estos
problemas no existen ni tratamos de esconderlos debajo de la alfombra. No
los ignoramos. Los tratamos a la luz del día, con total transparencia”,
indicó.
De acuerdo a Blinken, la forma
en que Estados Unidos enfrenta sus desafíos en casa le dará una mayor
legitimidad para defender los derechos humanos en el exterior.
“Es lo que el presidente Biden
quiere decir cuando dice que debemos liderar con el poder de nuestro ejemplo.
“Estos informes anuales de derechos humanos son importantes, pero, por
supuesto, no son suficientes. Utilizaremos una amplia gama de otras
herramientas para detener los abusos y hacer que los perpetradores rindan
cuentas”, advirtió.


