El
supervisor del Condado de Imperial por el Distrito 1, Jesús Eduardo Escobar,
afirmó que tanto el Valle Imperial como las siete ciudades del condado han
sufrido los estragos por el cierre parcial del puerto fronterizo ubicado al
Oriente de Calexico.
Desde hace más de un año, la Garita Oriente ha operado
solamente de 6 de la mañana a 2 de la tarde, lo cual el supervisor consideró
como injustificado.
Al asegurar que comprende que las restricciones al cruce de
ciudadanos mexicanos una medida para proteger la salud de los ciudadanos del
Valle Imperial, el funcionario local expuso que el horario limitado de
operación del puerto fronterizo afecta a toda la región.
Escobar, un ex Concejal de Calexico, puso como ejemplo el
caso de los trabajadores que cuentan con ciudadanía estadounidense o residencia
permanente y quienes laboran en diversos negocios del Valle Imperial, quienes
pasan dos horas para poder cruzar tanto hacia el norte como en dirección al
sur.
El problema es que desde hace varias semanas casi a diario
el cruce fronterizo por la Garita Oeste se extiende por decenas de cuadras
dentro de la ciudad de Calexico. En algunas ocasiones las filas por la
Carretera 111 se han acercado al poblado de Heber.
De esta forma, dijo, los trabajadores transfronterizos deben
pasar varias horas en sus vehículos para poder laborar en el Valle Imperial.
El problema es que la falta de personal en el Departamento
de Policía de Calexico ha llevado a que las filas no sean vigiladas con
suficientes oficiales, lo que a su vez provoca que automovilistas aprovechen
vialidades y otros espacios para incorporarse a la fila de manera irrergular.
Para empeorar la situación, Escobar señaló que la
construcción del puerto fronterizo poniente ser retrasado hasta diciembre de
2023.
Además, el Departamento de Transporte de California realiza
obras de remodelación en la carretera 98, lo que prácticamente divide en dos la
ciudad de Calexico durante las tardes.
En algunas ocasiones, los viajeros han tenido que esperar
hasta tres horas para cruzar hacia la capital de Baja California, según
reportes emitidos en grupos de redes sociales especializados en el cruce de
garitas.
De acuerdo al supervisor, esto provoca ira en los
automovilistas y un impacto negativo en la economía local.
Escobar dijo lo anterior luego de que un grupo de residentes
locales exigieran a los supervisores derogar el mandato de uso de cubrebocas en
el Valle Imperial.
El supervisor señaló que este medida se justifica, contrario
al operación limitada de la Garita Oriente.
Escobar consideró que la oficina de Protección de Aduanas y Fronteras
ha afectado con mayor énfasis al Valle Imperial, ya que los puertos fronterizos
de San Ysidro y de Mesa de Otay permanecen abiertos.
“Eso nos afecta a todos”, agregó el supervisor.
El CBP no respondió a la solicitud de comentarios hechos por
la redacción.
Actualmente, la oficina del Ejecutivo en Jefe del condado y
otros funcionarios tienen contemplado enviar una carta a la agencia de Protección
de Aduanas y Fronteras del Departamento de Seguridad Nacional para reconsiderar
la reapertura de Garita Oriente.
Escobar dijo estar de acuerdo con las restricciones de
ingreso para los ciudadanos foráneos, pero manifestó su rechazo al cierre de la
garita Nuevo Mexicali.
Los supervisores indicaron que analizarán la solicitud para
derogar el mandato de uso de cubrebocas cuando sea justificado.
Raúl Ureña, Concejal de la ciudad de Calexico y miembro del Comité
Fronterizo creado por el Supervisor Escobar expuso, que la carta sería enviada
también a la Casa Blanca y a la oficina del Gobernador de California para que
ambos gobiernos tomen cartas en el asunto.
De acuerdo a Ureña, una de las propuestas es cerrar el paso
por el bulevar César Chávez para contar con una sola salida hacia Mexicali a
fin de evitar que el 75 por ciento de la ciudad se vea colapsado.
“La situación es bastante urgente”, detalló el concejal.
“Se me hace muy injusto lo que están haciendo”, expuso el
concejal respecto a la decisión del Gobierno Federal de limitar la operación
del punto fronterizo de Nuevo Mexicali.
Ureña calificó también como injusto que el Valle Imperial
sea una de las regiones con mayores índices de vacunación, lo mismo que Mexicali,
y que a pesar de ello se afecte a la región con el cierre parcial de la garita.
El entrevistado afirmó que es hora de reabrir el cruce para
los ciudadanos mexicanos debido al impacto que ha sufrido la economía
fronteriza por las restricciones impuestas al cruce vía terrestre.
“Calexico y todas las ciudades del Valle Imperial dependen
del comercio de Mexicali”, apuntó.
“Nuestra economía está sufriendo”, aseguró el concejal, quien
manifestó que hay empresarios mexicalenses que también se han visto afectados
con las restricciones en la frontera.


