Tras la intensificación de la
sequía y el registro de temperaturas históricas en el oeste de los Estados Unidos, el Gobernador
Gavin Newsom agregó nueve condados al estado de emergencia regional por sequía
y pidió a los californianos que reduzcan voluntariamente el uso de agua en un
15 por ciento con medidas simples para proteger las reservas de agua si
continúan las condiciones de sequía y ayudar a mantener los flujos críticos
para los peces y la vida silvestre siempre que sea posible.
“Las realidades del cambio climático no son más evidentes en
ninguna parte que en los cada vez más frecuentes y severos desafíos de sequía
que enfrentamos en Occidente y sus devastadores impactos en nuestras
comunidades, negocios y ecosistemas”, dijo el gobernador Newsom.
“El estado entero está en una sequía hoy, y para enfrentar
este desafío urgente todos debemos unirnos y hacer nuestra parte para reducir
el uso de agua mientras California continúa construyendo un sistema de agua más
resistente al clima para salvaguardar el futuro de nuestro estado”, añadió.
El Gobernador firmó una Orden Ejecutiva que pide
a todos los californianos reducir de manera voluntaria el uso de agua en un 15
por ciento en comparación con los niveles de 2020 a través de acciones simples
como reducir el riego del jardín, hacer funcionar lavavajillas y lavadoras solo
cuando estén llenas, encontrar y reparar fugas, instalar agua cabezales de
ducha eficientes y duchas más cortas.
Estos esfuerzos voluntarios complementan los mandatos de
conservación locales específicos que ya están vigentes en algunas comunidades
que experimentan una grave escasez de agua este verano, consideró la oficina
del mandatario.
Funcionarios estatales estiman que una reducción voluntaria
adicional del 15 por ciento por parte de los usuarios de agua urbana a partir
de los niveles de 2020 podría ahorrar más de mil millones de metros cúbicos durante el próximo año para uso futuro, o lo
suficiente para abastecer a más de 1.7 millones de hogares durante un año.
La Junta Estatal de Control de Recursos Hídricos y el
Departamento de Recursos Hídricos monitorearán el progreso en conservación
voluntaria, almacenamiento de reservorios, humedad del suelo y otras métricas
en los próximos meses para determinar si se necesitan acciones adicionales de
respuesta a la sequía.
Para ayudar a los californianos a tomar medidas simples para
reducir el uso de agua en un 15 por ciento, las agencias estatales se están
asociando con proveedores de agua locales para promover consejos de ahorro a
través de la campaña Save Our Water.
La campaña y el portal de internet correspondiente fueron
recursos fundamentales para los californianos durante la sequía de 2012-2016 y
siguen siendo una fuente de información confiable sobre el uso inteligente del
agua.
Durante la sequía de 2012-2016, los californianos
respondieron al llamado a ahorrar agua, y muchos tomaron acciones permanentes
que continúan produciendo beneficios.
El uso de agua residencial per cápita en todo el estado
disminuyó un 21 por ciento entre los años 2013 y 2016 y hoy en día, el sector
urbano está usando aproximadamente un 16 por ciento menos en promedio en todo
el estado que en 2013.
El estado ha emprendido diversas medidas a través de
proveedores de agua locales como proyectos de reciclaje de agua, captura y
reutilización de aguas pluviales, almacenamiento de aguas subterráneas y otras
estrategias.
Los usuarios de agua agrícola han realizado importantes
inversiones en la eficiencia del riego desde la última sequía.
Sin embargo, a pesar de esos esfuerzos, muchos productores
agrícolas están experimentando graves reducciones en el suministro de agua este
año y, en respuesta, están cultivando tierras en barbecho.
En el Lago López, ubicado en el condado de San Luis Obispo,
el gobernador Newsom también firmó una proclamación que amplía el
estado de emergencia por sequía regional para incluir nueve condados
adicionales donde los efectos de la sequía son cada vez más severos o donde se
puede necesitar una respuesta de emergencia estatal: Inyo, Marin, Mono,
Monterey , San Luis Obispo, San Mateo, Santa Bárbara, Santa Clara y Santa Cruz.
Esto permitirá que las agencias estatales apoyen de manera
más rápida y efectiva la respuesta a la sequía a través de acciones como
agilizar las compras y la contratación para completar proyectos que apuntalan
los suministros de agua.
Aunque existen condiciones de sequía en todo el estado, los
condados cubiertos por las proclamas están experimentando impactos severos y es
probable que se beneficien de estas acciones de emergencia.
Tras la proclamación de emergencia inicial emitida en abril para
los condados más afectados, y su expansión en mayo, la acción ejecutiva lleva
a un total de 50 de los 58 condados del estado al estado de emergencia por
sequía.
El gobernador también ha ordenado a las agencias
estatales adoptar acciones adicionales para preservar los suministros de
agua críticos, abordar los impactos de la sequía y proteger a las personas, los
recursos naturales y la actividad económica.
REACCION
El presidente del Comité de Agricultura del Senado,
Andreas Borgeas,, Republicano por Fresno, expresó su satisfacción por haber
ayudado a liderar la presión bipartidista
que empujó al gobernador a emitir declaraciones de emergencia en mayo para el
Valle Central y en gran parte de California.
“En este momento crítico, sin embargo, dada la magnitud de nuestra
crisis, estamos mucho más allá de la necesidad de una declaración estatal o
reducciones voluntarias en el uso del agua.
“Necesitamos que el gobernador Newsom emita instrucciones específicas a
las agencias estatales relevantes, como el Departamento de Recursos Hídricos y
la Junta Estatal de Control de Recursos Hídricos, de que deben ejecutar
decisiones que prioricen formalmente el bienestar humano y la producción de
alimentos hasta que podamos manejar adecuadamente esta crisis”, manifestó.


