El Gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, anunció la cancelación del proyecto de albergue para inmigrantes centroamericanos quienes aguardan en territorio mexicano sus audiencias a las peticiones presentadas ante el gobierno estadounidense de asilo.
Tras una reunión de las Mesas para la Paz, el mandatario indicó que el albergue de la Calle Once no requiere su apertura debido a la baja demanda del mismo.
Los inmigrantes centroamericanos son obligados a esperar en México como parte del Protocolo de Protección a Migrantes (MPP) establecido por el gobierno federal estadounidense para dar espacio a los solicitante de asilo mientras son programadas sus audiencias ante tribunales norteamericanos.
De acuerdo al mandatario, el albergue en Tijuana se encuentra al 50 por ciento de su capacidad.
“Este Gobierno siempre buscará el bien común y lo que más le convenga a nuestra sociedad, eso es lo que vamos a hacer”, expresó.
El albergue de Calle Once, que iba a ser abierto en el edificio abandonado de la tienda Gigante, causó polémica entre vecinos de la zona, quienes expresaron su preocupación ante el posible aumento de la delincuencia a causa de la llegada de inmigrantes.
Según los opositores al proyecto, en dicho lugar se esperaba ubicar a miles de inmigrantes provenientes de Centroamérica.
Al respecto, los vecinos recolectaron firmas para ser enviadas al Congreso del Estado y mostrar el rechazo al albergue.
Los opositores negaron estar en contra de los inmigrantes.


