Mexicali. Por unanimidad, el Cabildo del 23 Ayuntamiento
de Mexicali rechazó el dictamen que declaraba la inconveniencia de la
municipalización del puerto de San Felipe, y que representará una pérdida de 11
mil kilómetros cuadrados de territorio, así como el acceso a diversos fondos
federales, por lo que continuará este proceso en el Congreso del Estado.
En días pasados el regidor del Partido de la Revolución
Democrática (PRD) Fernando Rosales Figueroa hizo público un documento
emitido el 12 de febrero con vencimiento para el 29 de marzo, signado por el
diputado Juan Manuel Molina García, y que presuntamente fue escondido, en el
cual se solicitaba la opinión fundada del Cabildo de Mexicali con respecto a la
conveniencia de municipalizar San Felipe.
Siendo la fecha de vencimiento de dicha solicitud el
Ayuntamiento de Mexicali se proclamó en contra del dictamen con 7 abstenciones y
10 votos en contra después de 3 horas de sesión, dejando claro que la
decisión final para la resolución de este tema será la que tome el
Congreso del Estado.
«Actualmente la delegación de San Felipe no genera
recursos propios suficientes para el desempeño de sus funciones como
Ayuntamiento (…), resulta complicado que la delegación de San Felipe cuente
con una estructura administrativa propia para conformar un Ayuntamiento, dado
que los gastos que ocasionaría su implementación, y más aún relativo a los
integrantes de Cabildo», dijo la presidenta municipal de Mexicali, María
Guadalupe Mora Quiñonez.
Señaló que el estudio de factibilidad enviado por el
Congreso de Estado que justifica la creación del municipio de San Felipe no
prevé un modelo administrativo o estudio que determine las
características organizacionales y funcionales para operar una nueva
tesorería ni detalla los elementos que constituirían la planilla para
el funcionamiento de la Oficialía Mayor y otras dependencias, así como el
costo proyectado de salario, prestaciones de munícipes, directores, ni otros
servidores públicos.
«No considerar los aspectos anteriores puede
resultar en que el nuevo municipio exhiba un déficit presupuestario de
magnitud tal que no sería factible lograr la municipalización pretendida
pues con ello se generaría más pobreza convirtiéndose San Felipe en el
municipio más pequeño en el aspecto poblacional, con menor
recaudación y menos servicios en todo Baja California», agregó la
primera edil.
Tanto la alcaldesa como demás regidores mencionaron que
el plebiscito lanzado en diciembre de 2020, en el cual la mayoría de los ciudadanos
votaron a favor de la municipalización, carecía de validez debido a que el
porcentaje que contestó representaba apenas el 16% del padrón electoral de
esa localidad.
El regidor del Partido Acción Nacional (PAN), Héctor
Ibarra Calvo, dijo que el Cabildo no estaba decidiendo verdaderamente la
municipalización de San Felipe, ya que eso es decisión del Congreso del Estado,
y lo señaló como una «trampa» luego de la reforma que se le hizo a la
constitución en 2019, modificación que pretendía municipalizar San
Quintín y San Felipe «de otra forma», asegurando que el debate
debería ser sobre la constitucionalidad de la municipalización.
Por su parte, la regidora Eneyda Elvira Espinoza Álvarez
dijo que la población de San Felipe ya había decidido la
municipalización por medio del plebiscito y que era su trabajo como
representantes populares cumplir la voluntad del pueblo, aseguró que los y las regidoras
debían ser congruentes después de que la mayoría de las áreas técnicas del
Ayuntamiento emitieron una postura favorable.
La alcaldesa declaró que desconocía de la modificación a
la constitución que mencionó el regidor Héctor Ibarra y que respetaba el punto
de vista de los ediles.
Ninguno de los miembros del Cabildo se proclamó
rotundamente en contra de la municipalización, sino que aclararon que no era el
momento indicado ni las formas de llevarlo a cabo y que finalmente tampoco era
decisión suya, sino de Estado.


