TIJUANA. – En busca de mejorar la calidad del aire y la
salud pública, reabrirán en Baja California los primeros ocho nuevos centros de
verificación vehicular, confirmó el licenciado Mario Escobedo Carignan, titular
de la Secretaría de Economía Sustentable y Turismo (SEST).
Escobedo Carignan remarcó que el nuevo programa de
verificación será requisito para renovar las placas de circulación en el
estado, pero esto se instrumentará en forma progresiva, conforme se vaya
logrando la apertura de los “verificentros”, para asegurar que tengan capacidad
de atender a la gran cantidad de autos.
Recordó que la Ley de Protección al Ambiente del Estado
prevé que las emisiones de contaminantes a la atmósfera, sean de fuentes fijas
o móviles, deberán reducirse y controlarse para asegurar una calidad del aire
satisfactoria, para el bienestar de la población y el mantenimiento del
equilibrio ecológico.
“La preocupación de la presente administración es el
poder continuar con un programa de verificación vehicular que sea operante; el
programa que se arrancó en anteriores administraciones no lo fue, ahora
podremos relanzar uno que sí cumpla con las normas federales”, expresó el
titular de la SEST.
Mario Escobedo explicó que la propuesta inicial es tener,
en una primera etapa, ocho “verificentros” con tres o cuatro carriles, para un
total de 25 líneas de verificación, con la expectativa de que el primero abra a
mediados de septiembre y para inicios de octubre operen ya los primeros
ocho.
Informó que el compromiso es que esta prueba dure de 15 a
20 minutos y, a diferencia de los anteriores “verificentros”, los nuevos no
entregarán un holograma, sino una etiqueta con un código QR que dará acceso a
los datos del automóvil, así que tendrá una utilidad de identificación, incluso
para fines de seguridad pública.
“Otra diferencia será que las nuevas verificaciones se
harán previa cita y podrán agendarse a través de una aplicación especial, con
lo que busca evitarse que la ciudadanía deba realizar las largas filas que eran
comunes en los días previos al vencimiento del plazo para la renovación de
placas”, comentó.
Añadió que el nuevo programa de verificación será vital
no solo por los niveles de contaminación, sino porque está por salir un decreto
presidencial para la regularización de los vehículos conocidos como autos
“chocolate”, que no han sido importados, pero que deben respetar el límite de
emisiones que marca la ley.
“El padrón vehicular del estado de Baja California al que
pudiéramos sujetar a una verificación, es de alrededor de un millón de
unidades, pero seguramente tenemos más de 500 o 600 mil vehículos que circulan
de manera irregular; con este nuevo programa de verificación podríamos llegar a
esos automóviles”, estimó.
Escobedo Carignan aclaró que la verificación será
obligatoria para todos los automóviles que circulan en Baja California y
recordó que en 2020 no se renovaron las concesiones de los verificentros, que
duraron casi 10 años, pero ya fue otorgada la nueva concesión, misma que será
por un periodo de 15 años.
Respecto a la empresa concesionaria, dio a conocer que
este mes se abrió la convocatoria, recibiéndose 13 propuestas, sobre las cuales
la Comisión Especial de Concesiones del Gobierno del Estado de Baja California
dictaminó como ganadora a la empresa Worldwide Environmental Products.
Las otras 12 empresas participantes fueron: Ingeniería
Ambiental de B. C; Verificación Ambiental Tijuana; Verificentro Vía Oriente;
Cuidado Ambiental del Norte; Verificentro Baja California y Servicios de
Verificación de Tijuana; Proyectos Ambientales de Tijuana; Corporación de
Verificación de Ciudad Industrial; Verificentro Vía Poniente; Soporte
Sustentable Ambiental; Técnicas de Verificación Agua Caliente; Métodos y
Procedimientos Tecnológicos.
Por su parte, el ingeniero José Carmelo Zavala Álvarez,
Subsecretario de Desarrollo Sustentable del Estado, dijo que la nueva
concesionaria tiene patentes, software y la tecnología más avanzada, además de
que su equipo cumple con las certificaciones mexicanas y las de California, lo
cual da confianza en que se hará un trabajo correcto en la
medición.
“Es la que ofrece mayor certidumbre, es una empresa con
base en Los Ángeles, California, pero tiene una empresa mexicana que opera
parte de la verificación vehicular en el estado de Jalisco; tiene presencia en
muchas ciudades, no solo en Estados Unidos, sino en Europa, en África, en
Asia”, afirmó.
La expectativa, complementó, es que mediante la
aplicación de este programa de verificación mejoremos la calidad del aire en al
menos un 30% y tener en Baja California una verificación con exigencias
técnicas similares a las del Smog Check de California, porque ambos estados
comparten un ecosistema y cuencas aéreas.
“No habrá ninguna inversión por parte del gobierno
estatal y los verificentros se instalarán en predios que adquiera la empresa y
que no son propiedad del gobierno; del importe de la verificación, dos terceras
partes serán para la empresa y una tercera parte será un ingreso de la
administración estatal”, explicó.
Añadió que la idea es que parte de los recursos que se
obtengan se destinen a un fondo ambiental para el mantenimiento de las 14
estaciones que miden la calidad del aire en las ciudades, de las cuales hoy
funcionan 5, pero vincular estos recursos permitirá que la red de monitoreo
crezca, se actualice y opere completa.
Respecto a los principales segmentos meta de la
verificación, consideró que un objetivo central son las flotillas de uso
intensivo, los vehículos que llegan a utilizarse hasta 20 horas diarias, como
es el caso de las flotillas del transporte público, de empresas y las del
propio sector gobierno y sus paraestatales.
“Pedimos a la ciudadanía que nos ayude y asuma una mayor
responsabilidad en el mantenimiento de sus vehículos; la verificación es el
instrumento para identificar y corregir estas fallas, porque un auto sin la
debida afinación contamina 20 o 30 veces más que en condiciones normales,
afectando a la salud pública”, enfatizó.
La calidad del aire, finalizó, es un tema prioritario de
salud global, ya que el número de decesos causados por la pandemia sanitaria de
COVID-19 hasta mayo de 2021 rondaba los 3.2 millones, lo que representa un 45%,
comparado con la cifra de muertes debido a la polución ambiental, estimadas en
7 millones al año.
*Comunicado


