Mexicali. Los maestros jubilados de la sección 37 del Sindicato
Nacional de Trabajares de la Educación (SNTE) que comenzaron una huelga de hambre desde el
pasado lunes suspendieron dicha protesta debido al deterioro de salud que
sufrieron las manifestantes.
El gobierno del estado tiene una deuda desde 2018 a poco más
de mil 500 maestros jubilados a quienes no se le ha hecho el pago de sus
finiquitos, razón por la cual un grupo de docentes iniciaron un plantón y
huelga de hambre en las afueras del Poder Ejecutivo de Baja California el 22 de
marzo.
«Estamos preocupados, simplemente en el semblante vemos
cómo va cambiando la actitud de ellas porque lógicamente ya es el quinto día en
que no tienen alimento, ya no podemos seguir sosteniendo esta situación
independientemente que el reclamo sea muy válido», señaló el vocero de las
maestras jubiladas.
Así anunciaron la suspensión de la huelga de hambre, sin
embargo, comentaron que aún están en pláticas de decidir si el plantón continúa
o también será retirado.
Aseguraron que no han abandonado la lucha, pero si van a
replantear las estrategias de acción que tomarán en adelante.
Anteriormente el gobernador, Jaime Bonilla Valdez, señaló que
la huelga de hambre de los maestros era meramente una acción política, además
de que «se ve mal».
«No es el momento propicio porque es un momento
electoral y se ve mal (…) irte a huelga de hambre no haces más que tú mismo
tomarte el veneno, no se logra nada, si no hay los recursos ahorita para
pagarlo es cuestión de esperar un poquito más», declaró Jaime
Bonilla.
Incluso cuestionó al Secretario de Salud, Alonso Óscar Pérez
Rico, para que informara sobre las consecuencias en la salud que puede generar
una huelga de hambre en personas mayores.
«Yo creo que dialogando se entienden las personas,
específicamente desde el punto de vista médico pueden hasta perder la
vida (…), esta no es la forma, no arriesguen su vida ni la de los
demás», comentó Pérez Rico.


