Por: Hugo Méndez Fierros
Una nueva caravana se organizó e inició su marcha hacia
la frontera México-EE.U., hace tres días. Twitter y Facebook son las
plataformas en donde usuarios y periodistas de Chiapas mostraron la humillación
experimentada por las personas migrantes que integran este contingente en
movilidad. Destacan las imágenes a niños y niñas, unos en brazos y otros en pie,
haciendo frente a los escudos de la Guardia nacional y del Instituto nacional
de migración.
Esta caravana está conformada en su mayoría por personas
de Haití. Hay familias enteras. Activistas de derechos humanos han reportado,
desde hace varios meses, que miles de inmigrantes se encuentran retenidos por
el gobierno de México en Tapachula, Chiapas, en condiciones degradantes.
Inhumanas. Las demandas son el libre tránsito y la posibilidad de documentar su
estadía temporal de manera legal en este país. Quieren trabajar. Encontrar una
vida mejor.
Para Evelin
Lindner la humillación es la emoción que invade a una persona o a un
grupo cuando se auto-perciben despreciados, denigrados por otra persona o por
otros grupos. Cuando perciben que otros arbitrariamente dañan su dignidad. Marina Ariza ha escrito
que “la migración supone un cambio en el contexto de vida con importantes
implicaciones para quien la emprende. Cada uno de los momentos inherentes al
proceso…alberga la potencialidad de suscitar estados emocionales particulares…
La humillación, una modalidad intensa de la emoción moral conocida como
vergüenza, puede ser vivenciada de forma recurrente por las personas en
movilidad”.


Fotografías tomadas de internet
El Colectivo
de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano,
compartió el sábado 28 y ayer 30 de agosto, las voces de inmigrantes haitianos
que señalan “Lo que está pasando aquí es que aquí se están violando los
derechos humanos, los refugiados son personas que dejaron su país por amenazas.
Si estamos aquí es porque estamos buscando una vida mejor… La caravana es para
eso…para que podamos circular y trabajar… Hombre migrante haitiano-28/08/2021.
«[…] Sr. Presidente, le escribimos estas palabras
para decirle que nosotros los inmigrantes la estamos pasando muy mal. Lo único
que estamos pidiendo es poder estar libres, es vivir sin miedo, sin miedo a que
nos agarre migración. Hoy llevamos tres días caminando. Como refugiados y
emigrantes merecemos un tratamiento diferente o darnos una forma correcta de
circular y trabajar.» 30/08/2021.
El gobierno de México está metido en una encrucijada. Ante
los flujos migratorios provenientes de Centroamérica y del Caribe. Y frente a los
compromisos hechos con el gobierno estadounidense, primero con Donald Trump y
ahora con Joe Biden.
¿Qué posibilidades existen para los migrantes haitianos
que llegan a México, provenientes de Chile y Brasil, que evidentemente no
pueden regresar a su país por las condiciones catastróficas de la economía y la
estabilidad política, de su país? ¿Las garantías del sistema de asilo en
México, dotan de seguridad a los migrantes haitianos? Lo que hemos visto en las
redes sociodigitales nos dice que no.
Los profundos niveles de desigualdad económica y los recurrentes
desastres naturales obligarán, en el horizonte cercano, al incremento de la
movilidad social en condiciones de vulnerabilidad. Por tanto, la humillación
como una emoción que surge en respuesta a la negación de derechos elementales y
daño moral sobre la dignidad, asociada a la percepción de racismo o rechazo por
parte de los otros, se presenta en este contexto como una dimensión de la vida
social relevante para los estudios de la comunicación y la cultura.
[No. 46/2021]. El autor de esta publicación es
profesor-investigador en la Facultad de Ciencias Humanas, UABC.


