Rupturas y continuidades en la celebración cultural de
Independencia
Por: Hugo Méndez Fierros
La “Noche del Grito” ha ocupado históricamente un espacio
central en la construcción del mito de la mexicanidad y la identidad nacional.
En esta frontera la celebración ha generado tensiones entre los significados otorgados
a la identidad fronteriza y a la identidad nacional. El maravilloso relato de
los héroes que nos dieron patria y libertad, ha sido reinterpretado a partir de
las relaciones de interdependencia con EUA, de la lejanía con el centralismo y
de la multiculturalidad de nuestra sociedad.
Para aproximarse a la comprensión de los significados
sociales sobre la conmemoración de Independencia, cobra relevancia el análisis
de las múltiples simbologías, las culturas institucionalizadas, los movimientos
sociales instituyentes, los valores regionales; así como, las nuevas
ciudadanías y las identidades sociales emergentes.
La simbología es expresión de emocionalidad. Banderas,
himnos, slogans, escudos, entre otros elementos se ponen en práctica en el
ritual de las celebraciones institucionalizadas. Los medios de comunicación han
contribuido a la construcción de una emocionalidad ligada a los festejos
nacionalistas, a partir de la producción y difusión de relatos que exaltan el
orgullo de pertenencia a la patria mexicana, sea lo que sea que esto
signifique.
En la década de los años 50, 60 y 70 del siglo XX, se
generaba una cobertura especial en los medios informativos impresos respecto a
las fiestas patrias. Decenas de notas se publicaban por espacio de una semana.
Había informaciones respecto a los preparativos, foto-notas de las adecuaciones
en los edificios y calles aledañas al área de la celebración. La ceremonia del
grito, la verbena popular, las cenas y convivios de la élite política y el
desfile cívico-militar se representaban mediáticamente durante varios días. Algo
que actualmente no sucede.
La crónica periodística del fervor patriótico de las
décadas mencionadas es muy lejana en su tratamiento narrativo del actual
momento. Sintaxis, ortografía y géneros periodísticos han variado en el tiempo.
El epicentro de la representación de lo nacional en la frontera muestra
rupturas de orden y sentido, década tras década.
Las felicitaciones y saludos de las comunidades chinas y
estadounidenses inundaban las páginas de la prensa. También, se desbordaba el
comercio transfronterizo en campañas publicitarias del festejo de
Independencia. La prensa escrita era la plaza pública de las muestras de poder
político y arraigo sociocultural.

Periódicos ABC (1953) y La Voz de la Frontera (1974).
Archivo Hemeroteca de La Voz de la Frontera
Un cambio histórico muy importante se dio en 1977, ese
fue el primer año de celebración del grito en Centro Cívico de la capital
bajacaliforniana. Hasta 1976 se conmemoró en el antiguo Palacio de Gobierno,
hoy Edificio de Rectoría de la UABC, inmueble que el próximo año arribará a su
primer centenario.
Tras 44 años de efectuarse en la Plaza de los tres
poderes, este año la “Noche del Grito” se realizará en Tijuana. No deja de
llamar la atención que este cambio lo promueva un gobernante que ha sido
vilipendiado por usuarios de redes sociodigitales por “ser pocho”. Es la
estigmatización que enjuicia a “lo no mexicano”. A un desarraigado.
El estudioso José Manuel
Valenzuela, ha escrito que pocho proviene de la lengua Ópata de la
palabra potzico que significa arrancar la hierba con todo y raíz. Un vocablo
utilizado desde el centro del país para desacreditar a lo fronterizo, en
distintas épocas de la historia nacional.

Notas que marcan cambio de sede entre 1976 y 1977
Archivo Hemeroteca de La Voz de la Frontera
Los fronterizos hemos construido, apoyados en nuestros
repertorios simbólicos, una idea de la Independencia estrechamente vinculada a
los discursos oficiales y a las propias formas de celebrarla, que la prensa ha
dejado inscritas en la memoria colectiva. Es relevante que desde los estudios
de la comunicación y la cultura revisitemos estos significados sociales del
pasado, que están listos para ser documentados y divulgados en el presente.
[No. 48/2021]. El autor de esta publicación es
profesor-investigador en la Facultad de Ciencias Humanas, UABC.


