Por: Hugo Méndez Fierros
Boris Johnson, primer ministro de Reino Unido, impulsó la
operación Save Christmas, con el fin de llegar en mejores condiciones sanitarias
a estas celebraciones decembrinas, lo cual no se cumplió. En varias entidades
de México se han difundido medidas para salvar la Navidad. El 23 Ayuntamiento
de Mexicali convoca a asistir al Bosque de la ciudad a presenciar un show de
luces y salvar la Navidad. Pero ¿qué debemos entender por salvar la Navidad en
medio de la pandemia?
El lenguaje es un sistema de signos a través del cual nombramos, estructuramos
y entendemos nuestra realidad. Como ente vivo tiene la característica de ser
mutable, va cambiado con el curso de los años a partir de las interacciones
entre los individuos de un territorio específico. La pandemia ha forzado la
creación o apropiación de palabras o frases, en todo el mundo. Se puede apuntar
que en México, específicamente en la región fronteriza del norte, estas
variantes en la construcción narrativa sobre la pandemia han surgido en 3 diferentes
campos: En el científico-médico, el político y en el de los medios de
comunicación y redes sociodigitales.


Existen acuerdos entre distintas disciplinas científico-sociales,
respecto a la posibilidad de interpretar la realidad a través del uso del
lenguaje. Al tener el mismo significado para quien habla y para quien escucha,
el lenguaje permite tanto “representar” un objeto ausente o invisible, como
evocar el pasado o el futuro, liberando a las relaciones humanas de las
limitaciones espacio-tiempo que sufren otras especies de seres vivos.
El campo científico-médico nos ha heredado para la
comprensión del fenómeno pandémico un glosario amplio de términos
a los que éramos ajenos y hoy utilizamos con cierta naturalidad: Coronavirus,
Covid-19, brote, carga viral, cerco sanitario, cuarentena, intubar, ventilación
mecánica, prueba PCR, portador asintomático, comorbilidades, etcétera. Mientras
que del ámbito político nos hemos apropiado de frases ligadas al control social
y a la gestión de la salud pública: Quédate en casa, domar la pandemia, aplanar
la curva, semáforo epidemiológico, sana distancia, confinamiento, actividades
esenciales, segunda ola, nueva normalidad, pospandemia, entre muchas otras.
El lenguaje se basa en la puesta en común de los
significados, por ello, el papel de los medios de comunicación ha sido
fundamental en la estructuración de una narrativa para informar sobre este
suceso vírico. El registro mediático se ha centrado, mayoritariamente, en lo
que las fuentes oficiales de los campos científico y político han aportado,
pero, existen casos en los que se ha alimentado la desinformación con el uso de
rumores y fake news, que han derivado en infodemia.


Por otra parte, en las redes sociodigitales se ha
intensificado el intercambio comunicacional y la pandemia es tema central. La
expresión del humor a través de memes y la generación de mensajes de crítica
ácida -a los covidiotas- orientados a la regulación de las conductas entre la
misma población, son el pan de cada día en Facebook y Twitter. En estos
escenarios digitales se habla intensamente de salvar la Navidad.
¿Qué significa salvar la navidad? Como ha sucedido con
varias de las nuevas expresiones no existe de inicio un acuerdo. Para algunos líderes
del sector económico y político, significa abrir sectores del comercio para incentivar
el consumo, pregonando la puesta en marcha de protocolos sanitarios; por el
contrario, para representantes del sector médico, salvar la Navidad significa
hacer un enérgico llamado para que la población no salga de casa, que no se
efectúen reuniones de más de 10 personas y salvar vidas, en un momento en que
los hospitales públicos y privados se encuentran rebasados en sus capacidades
de atención.
Para otros, significa la posibilidad de rescatar el
espíritu navideño, dando un sentido valoral o cristiano a esta fiesta que en las
sociedades contemporáneas se ha vinculado estrechamente con rituales de consumo
y de fiesta hedonista, como parte del maratón “Guadalupe-Reyes”.
[No. 14/2020]. El autor de esta publicación es
profesor-investigador en la Facultad de Ciencias Humanas, UABC.


