InicioOpiniónPunta Colonet, puerto vasallo de Los Ángeles-Long Beach - Parte I

Punta Colonet, puerto vasallo de Los Ángeles-Long Beach – Parte I

Por Iván Martínez Zazueta

Una zona prístina de las costas de Baja California está a punto de convertirse en un gigantesco centro logístico, industrial y urbano: Punta Colonet, Ensenada. El gobierno de Baja California está impulsando la reactivación del mega-puerto multimodal en dicha localidad, el cual tiene como objetivo ser una alternativa de transporte ante la saturación del puerto de Los Ángeles-Long Beach en California.

Punta Colonet

Este proyecto se impulsó originalmente por el gobierno de Vicente Fox, al final de su mandato, pero sólo se alcanzaron a realizar las gestiones iniciales como fue la declaración del recinto portuario. A nivel local fue promovido por el entonces gobernador Eugenio Elorduy (2001-2007) y por el ex-gobernador Ernesto Ruffo. Posteriormente, en 2006 fue anunciado por Felipe Calderón como la infraestructura más ambiciosa de su administración. El proyecto incluía la edificación de una vía ferroviaria que se conectaría con Mexicali y de ahí con California y Arizona, para el transporte terrestre de contenedores. El puerto estaba vinculado al proyecto Silicon Border, un mega-parque industrial que se planeó construir en las faldas del Cerro del Centinela en Mexicali.

También fue anunciado en 2006 como uno de los proyectos más importantes para el sector industrial del país, en especial para los sub-sectores relacionados con la industria de alta tecnología, automotriz, aeroespacial, biotecnología y farmacéuticos, así como televisores y telecomunicaciones. La vía férrea incluía un nuevo cruce fronterizo junto al Centinela. Estos proyectos se vinieron abajo tras la crisis financiera de 2008 y la recesión económica que le siguió.

Imagen de referencia del proyecto original

Tras 16 años de inactividad, el proyecto es retomado por la administración estatal de Marina del Pilar Ávila Olmeda, según lo informó el secretario de Economía e Innovación estatal, el priista Kurt Honold Morales. Cabe señalar que uno de los facilitadores del proyecto, el actual secretario de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Reordenación Territorial del estado, Arturo Espinoza Jaramillo, ocupó el mismo puesto durante la administración de Eugenio Elorduy. Ahí se delinean claros vínculos de continuidad política con el anterior proyecto.

El martes 13 de septiembre el congreso de Baja California aprobó el dictamen para la creación de una empresa paraestatal que solicitará la concesión a la Secretaría de Marina para obtener la Administración Portuaria Integral (API) de Punta Colonet y desarrollar el proyecto. Las APIs son una forma de privatización “híbrida” de las terminales marítimas e instalaciones portuarias creada durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Con la ley que ampara estas figuras, se descentraliza la administración de los puertos, redefiniendo el papel del Estado en la actividad portuaria (buscando restringir sus actividades a aspectos normativos y de supervisión) y abriendo la puerta a su privatización. El impulso de esta ley fue acompañada de medidas de (re)presión para quitar a los sindicatos el control de los puertos y del freno a la inversión pública en estas áreas.

Las APIs son empresas estatales, constituídas legalmente como sociedades mercantiles, con facultades para administrar el puerto y operar las terminales, instalaciones y servicios a través de contratos de cesión parcial de derechos, así como la construcción de infraestructura. En los hechos, estas figuras fueron una forma de ceder al capital privado la operación de las terminales e instalaciones y la prestación de servicios, supliendo la falta de inversión gubernamental. Es por ello que el secretario Honold menciona que el gobierno estatal no invertirá recursos públicos en la construcción y operación del puerto, pues serán concesionados -o adjudicados directamente- al capital privado. En el proyecto original estuvieron interesadas varias empresas transnacionales como Hutchison Port Holdings, de Hong Kong; la japonesa Mitsubishi; Stevedoring Services of America, de Estados Unidos; y hasta Grupo Carso, de Carlos Slim.

En la exposición de motivos de la iniciativa enviada por la gobernadora al congreso, se menciona que el objetivo del proyecto es ser una alternativa para el traslado de carga transfronteriza (terrestre y marítima) de toto tipo de recursos, incluyendo energéticos, ante la saturación del puerto de Los Ángeles-Long Beach. Este puerto ha presentado un congestionamiento constante, con una cifra fluctuante de casi 900 mil contenedores (TEUs) en espera, esto debido al incremento desmedido del transporte de mercancías vía marítima que ha ocurrido en los últimos años y sobretodo tras la pandemia. Tan sólo este puerto movió en 2021 alrededor de 20 millones de TEUs. El aumento en la importación de mercancías de Asia se relaciona a la nueva economía vinculada al comercio electrónico (ej. Amazon) y a la reactivación de las cadenas de suministro y los flujos de mercancías que quedaron “en espera” durante la pandemia. Esto ha provocado múltiples retrasos en todos los puertos del Pacífico. El de Ensenada, por ejemplo, también se encuentra sobresaturado. Tan sólo de 2021 a 2022 se incrementaron sus operaciones de importación en un 24.16%, las de exportación un 23.11% y los “trasbordos” en un 1160%. En la sesión del Congreso, Honold Morales mencionó que el congestionamiento en el puerto ensenadense provoca que existan buques que deben esperar hasta 15 días para entrar al puerto. Cabe señalar que este puerto, al igual que los de Manzanillo, Lázaro Cárdenas y Veracruz está “concesionado” a la transnacional Hutchison Port Holdings, que es a su vez el principal inversor, desarrollador y operador portuario del mundo, con operaciones en 52 puertos en 26 países.

Es por esta dinámica internacional y regional que Punta Colonet resurge como un proyecto necesario para aceitar el engranaje de la globalización comercial e industrial que tiene al Pacífico asiático y a California como eje articulador.

Punta Colonet se ubica a 130 km al sur de la ciudad de Ensenada, a 230 km de la frontera con San Diego y a 330 km del puerto Long Beach-Los Ángeles. En la zona hay varios poblados como el Ejido México (mejor conocido como Ejido Punta Colonet), el Ejido 27 de Enero, el Poblado Héroes de Chapultepec y el Ejido Rubén Jaramillo, los cuales suman menos de 10,000 habitantes. En la zona existen invernaderos productores de hortalizas y algunos ranchos ganaderos. También existen actividades pesqueras y recreativas como la práctica de surf.

El recinto portuario Bahía de Colonet, decretado el 18 de diciembre de 2016, se compone de 83 hectáreas (ha) de dominio público y 2,686 de aguas de mar territorial. Las características físicas de la bahía, con una profundidad de hasta 25 metros, hacen posible recibir buques con un calado de 18 metros y una capacidad de más de 15 mil contenedores (TEUs). Como referencia, el puerto de Los Ángeles-Long Beach tiene un calado máximo de 16 metros y el Canal de Panamá, de 15.2 metros. La profundidad de los puertos es muy importante, ya que los buques de última generación, como son los portacontenedores ultra grandes (ULCV por su siglas en inglés), tienen un tamaño descomunal que hace que muchos puertos no los puedan recibir o que tengan que ampliar su profundidad mediante dragado.

Según la iniciativa de la gobernadora, el proyecto generaría aproximadamente 80 mil nuevos empleos e incluiría un centro urbano de 30 mil habitantes, que podría extenderse en un futuro hasta los 120 mil habitantes. Con el proyecto original se mencionaba que en dos décadas, se podría alcanzar las 250 mil personas. También se planea una vía férrea que pase por el Valle de Mexicali y la edificación o ampliación de vías carreteras para conectar con Estados Unidos. Todos estos proyectos aún no cuentan con proyectos ejecutivos, ni manifestación de impacto ambiental.

Así, de concretarse, Punta Colonet se convertiría en el puerto más importante de México, con una capacidad 5 veces mayor a la del puerto de Veracruz y 10 veces la de Manzanillo. Por sí solo, permitiría duplicar la capacidad de transporte marítimo del país, misma que en 2021 ascendió a 7.8 millones de TEUs, la máxima de la historia.

Algunas posibles implicaciones del proyecto, en términos territoriales, económicos, sociales y ambientales, serán analizadas en la segunda parte de este artículo.

 

*El autor es Maestro en Geografía por la UNAM. Escribe análisis y publica mapas en el blog Geografía Septentrional.


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