La falta de estrategia en proyectos de innovación en
Coahuila y México causa que se pierdan millones de pesos en construcciones que
terminan abandonadas.
Coahuila no es una tierra fértil para los proyectos de
Tecnologías de la Información. La mayor parte de la inversión millonaria
realizada, al menos en La Laguna, culminó en propuestas que ya no existen,
nunca despegaron o están en la cuerda floja.
En el invierno lagunero de enero de 2016, el exgobernador
Rubén Moreira inauguró en Torreón el Parque de Innovación Tecnológica de
Torreón (PITT), un proyecto de 100 millones de pesos que pretendía “fomentar la
competitividad e impulsar el crecimiento de las empresas de tecnologías de la
información”.
El mandatario estatal prometió entonces el crecimiento en
las inversiones de empresas tecnológicas. Incluso se aseguraba que estaba
confirmada la instalación de dos compañías. Sin embargo, esto no ocurrió.
Hoy, cinco años después, el proyecto quedó abandonado.
Para los especialistas consultados por Semanario esto pone en evidencia que no
hay una estrategia clara para promover las tecnologías de la información (TI),
lo que priva a Coahuila de un mercado millonario.
Fachada descuidada del parque PITT, en Torreo?n, proyecto
con 100 mdp de inversio?n, que actualmente solo alberga la oficina del Coecyt
con 5 empleados.
Aunque hay un proyecto de la empresa Peñoles con
intención de instalarse en el parque, en cinco años solo llegó la oficina
regional de Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Coecyt) con cinco
empleados, y se truncó el proyecto de energías renovables del Tecnológico
Nacional de México.
El secretario de Economía, Jaime Guerra Pérez, reconoce
que el parque PITT no ha resultado como hubieran querido, pero se excusa con la
cancelación del proyecto de energías verdes del Tecnológico de México.
–No ha estado en nosotros, hemos dado las facilidades,
pero cancelaron la inversión muy grande –dice.
–¿El PITT ha sido un elefante blanco? –se le cuestiona.
–Bueno, no lo sé. Depende cómo lo veas. Ahí está el Coecyt (Consejo Estatal de
Ciencia y Tecnología), que es ciencia y tecnología.
–¿Pero tiene cinco empleados y es de gobierno?
–Es que depende cómo lo veas, o sea, la realidad es que hemos hecho un esfuerzo
importante, pero por diferentes razones no se ha podido concretar este parque
–concluye el funcionario.
Pero especialistas como Luis Fernando Gallardo,
presidente ejecutivo del Instituto Mexicano de Tecnologías de la Información y
Comunicación (IMTIC), dice que este y otros proyectos de tecnologías de la
información no son otra cosa que eso: elefantes blancos, obras caras e
inútiles, que evidencian las malas estrategias en el ramo.
Luis Fernando Gallardo, presidente ejecutivo del
Instituto Mexicano de Tecnologi?as de la Informacio?n y Comunicacio?n (IMTIC).
–Jalas al Coecyt porque tienes que convalidar. Invitas a
alguien para que convalide algo que de origen no es lo que dicen que va a ser.
Ve cuántos parques están solos –comenta refiriéndose no solo a Coahuila, sino
al resto del país.
Estos clústeres que se han intentado hacer por parte de
gobiernos, empresarios y universidades no se alcanzan a lograr porque nacen de
una iniciativa del gobierno estatal y no de una necesidad de la sociedad como
tal, comenta.
Este tipo de apuestas, explica, obedece a una estrategia
gubernamental donde existe un gasto etiquetado que se tiene que ejercer para la
promoción económica. Por eso se invierten grandes cantidades de dinero que
benefician a ciertos empresarios privilegiados que están cerca del
gobierno.
El mismo secretario Jaime Guerra reconoce que los parques
tecnológicos no funcionan.
–Se visitaron como 10 en Estados Unidos y no funcionan
como tal –dice–. Tú no puedes llevarte todas las empresas de tecnología a un
solo lugar.
El secretario de economi?a, Jaime Guerra Pe?rez, reconoce que el parque PITT no funciona, entre otros motivos, porque reunir a todas las empresas de tecnologi?a en un solo lugar no es viable.
Lo que se requiere, explica, es la suma de esfuerzos de
las empresas de tecnología para crear un “ecosistema” donde se pueda estar
inclusive del otro lado del mundo. Pero hoy ese ecosistema en La Laguna, en
Coahuila, no existe.
Inversión sin estrategia
En 2007 el Banco Mundial recomendó a siete estados del
país, entre ellos Coahuila, como lugares estratégicos para detonar las
tecnologías de la información, comunicación, desarrollo de software y
externalización de procesos de negocios.
Desde 2011 se inició la obra del Parque de Innovación y
Tecnología de Torreón como una respuesta a este panorama. Tuvo una inversión
conjunta de 100 millones de pesos con el gobierno federal. El Estado aportó el
terreno.
De inicio, el parque estaba proyectado para concluir en
2012, pero no logró inaugurarse hasta 2016, en la administración de Rubén
Moreira.
En el transcurso de la construcción, trascendió que
empresas estadounidenses como AT&T se instalarían, pero nunca se concretó
nada.
A la fecha, el parque PITT, ubicado en la zona industrial
Mieleras de Torreón (a 20 kilómetros del centro de la ciudad), alberga las
oficinas del Coecyt, que solo cuenta con cinco empleados, dos de confianza y
tres por honorarios.
Se comenzó con la construcción de la Unidad Especializada
de Energías Renovables del Tecnológico Nacional de México, pero después de un
año de terminarse, quedó abandonada.
Oficinas abandonadas del proyecto del Tecnolo?gico Nacional
de Me?xico, al interior del PITT. Un proyecto de energías renovables que nunca
despegó.
Actualmente, Peñoles tiene intención de aterrizar un
proyecto de robótica. Pero solo eso: es un enorme parque con un enorme edificio
con auditorio, centro de negocios y salones, para cinco trabajadores. Dos
centros que serían destinados para laboratorios de bioenergía y energía eólica
están abandonados. Por cierto, también hay tierra y hierba por montones.
Para el presidente del Instituto Mexicano de Tecnologías
de la Información y Comunicación, Luis Fernando Gallardo la misión de los
gobernantes es gastarse el dinero y usan el tema de la tecnología como pretexto
para sacar el recurso sin resolver el problema de fondo.
Gallardo califica esto como una “tragedia”, ya que ahora
el mundo está dominado por las tecnologías de la información, y quien no esté
metido en esa industria “estará destinado a desaparecer o vivir en condiciones
muy precarias”.
Óscar Muller, fundador de NIIT México, un programa creado
en la India que proporciona educación y formación en Tecnologías de la
Información, opina en el mismo sentido. Considera que las TI no requieren
parques industriales, sino edificios donde la persona esté en un ambiente
cómodo y seguro.
Menciona casos como los de las ciudades de Seattle o
Austin, en Estados Unidos, donde ya no existen parques y las fábricas de
software están en el centro del país.
–Rentan un departamento enfrente, se bajan, cruzan y ahí
está su trabajo. Les dan las 6 de la tarde y van a restaurantes y bares. En
cambio, si lo ponen en un parque no sucede eso. Este giro no es tan
indispensable que se ponga en un parque. También porque más del 50 por ciento
de los trabajadores van a ser mujeres. Me daría mucho temor que mi hija
trabajara en un parque retirado y que llegara todos los días a las ocho o nueve
de la noche –declara.
Agrega que una fábrica de software se podría instalar en
uno de los muchos edificios vacíos del centro de Torreón. También considera que
las recomendaciones que hizo el Banco Mundial son válidas para cualquier zona.
Pero en el norte del país, dice, se privilegia a la industria de la
manufactura.
Óscar Muller considera que en México, por lo general, la
gente siente que se generan empleos solo en las fábricas de manufactura, cuyos
sueldos no se comparan con los miles de dólares que recibe alguien que trabaja
en TI.
O?scar Muller, fundador de NIIT Me?xico, considera que en
México falta visión y estrategia para los proyectos de inversión tecnológica.
Según el libro “La nueva geografía de los trabajos” (The
new geography of jobs) de Enrico Moretti, la mayoría de las empresas icónicas
de Silicon Valley están ubicadas en “oficinas de edificios anónimos”.
Por eso Óscar Muller cree que este tipo de proyectos,
como la construcción de un parque, reflejan que no solo en Coahuila, sino en
México, no existen estrategias viables para el desarrollo de las tecnologías de
la información.
Rubén Morales Quintero, director de la Promotora
Inmobiliaria para el Desarrollo Económico de Coahuila (Pideco), grupo encargado
de la posesión de la tierra y de proveer de la misma a inversiones, detalla que
el parque cuenta con 20 terrenos y una superficie total de más de 98 mil metros
cuadrados. A la fecha, confirma, solo están escriturados dos. Apenas el dos por
ciento.
Al gobierno de Coahuila le costó 396 mil pesos el
mantenimiento del parque en 2019 y 528 mil pesos en 2020. Es decir, 924 mil
pesos, casi un millón, esencialmente para el pago de jardinería, limpieza y
vigilancia, según respuesta a una solicitud de información.
Según Morales Quintero el mantenimiento del parque en
este año (con corte a agosto de 2021) oscila en los 44 mil pesos mensuales.
Hugo Montoya, presidente de la Cámara Nacional de la
Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti)
para Coahuila y Durango, dice que para trabajar en un parque como el PITT se
requiere un transporte más rico en rutas, porque la gente ve como un problema
la lejanía del lugar.
Esta condición es algo que no vio en su momento la ex
secretaria del Trabajo Norma González, que en su discurso de inauguración del
parque destacó que la ubicación del PITT representaba “un elemento
clave”.
Hugo Montoya agrega que se requiere un polo de desarrollo
tecnológico, y no solo construir edificios que hospeden a las empresas. Es
necesario, agrega, que todo el ecosistema sea atractivo para generar la
inversión esperada.
Hugo Montoya, presidente de la Ca?mara Nacional de la
Industria Electro?nica, de Telecomunicaciones y Tecnologi?as de la Informacio?n
(Canieti), cree que para que funcionen los proyectos tecnológicos hace falta un
plan de desarrollo integral, no solo traer empresas.
El presidente de Canieti critica también que el parque
PITT no cuenta con buen internet, cuando la industria requiere condiciones de
alta velocidad, infraestructura especial que no se tiene en estos momentos.
El caso NIIT
Antes de la apuesta por el parque PITT, en la
administración de Humberto Moreira se inauguró en Torreón el Centro de
Capacitación de Tecnologías de la Información “Las Américas IT Park”, con
enseñanza de tecnología de la India.
El proyecto, también, pretendía impulsar la industria de
la tecnología de la información en la región Laguna “a través de la creación de
recurso humano calificado”.
La obra costó poco más de 30 millones de pesos, incluyó
aulas y oficinas para enseñar a jóvenes cómo desarrollar software. La
construcción, al final, quedó en manos del empresario Carlos Delgado, su dueño
legal.
Óscar Muller recuerda que le propusieron al gobernador
Humberto Moreira dar becas a jóvenes que no tenían recursos para que estudiaran
computación de primer nivel como lo enseñan en India, precisamente a través del
programa NIIT.
El proyecto incluía becas a jóvenes y pago a los
instructores, muchos de los cuales provenían de la India o de Estados Unidos.
Pero el proyecto no siguió y hubo problemas en los pagos a los maestros.
Óscar Muller asegura que, aunque de poca duración, los
programas fueron exitosos y existen testimonios de muchachos a los que les
cambió la vida para bien.
–¿Qué fue lo que pasó? –pregunta el reportero.
–Yo creo que no solamente es el gobierno de Coahuila sino
de todo México. Carecemos de estrategias y no le damos seguimiento a los
proyectos. Es fecha que México no tiene una estrategia de TI. Estados que
tienen fama de ser muy exitosos, como Jalisco o Nuevo León, no tienen
estrategias de TI, mientras que India exporta miles de millones de dólares gracias
a esa industria.
Para Luis Fernando Gallardo, presidente de IMTIC, de este
tipo de inversiones se beneficiaron políticos y empresarios porque les
construyeron edificios, que equiparon con tecnología, pagaron costos de
conectividad, internet y comunicaciones. Además, el gobierno pagaba a los
instructores, a los maestros y otorgaba becas. El empresariado no arriesgó
ningún peso.
–Todos quisiéramos iniciar un negocio de ese tipo: te
pongo tu restaurante, te pongo los clientes, te pago la comida, los alimentos,
para que los prepares y además te pago por el cliente, para que no pague. Yo
pago para que vaya a comer tus gorditas –ejemplifica Gallardo.
El presidente del IMTIC considera que aunque NIIT aportó
y ayudó a que la gente volteara a ver el sector, “salió más caro el caldo que
las albóndigas”, pues para él era más fácil haber fortalecido las carreras de
tecnologías que ya se impartían en la región, o inclusive becar a los muchachos
en el Tec de Monterrey o en alguna universidad
estadounidense, que crear una infraestructura que acabó abandonada.
Actualmente, el lugar que alguna vez albergó a jóvenes
ávidos de aprender de tecnologías de la información, está en renta.
–Es una nave industrial más que le construyeron a un
empresario –critica y traduce Gallardo.
Óscar Muller no cree que esa haya sido la intención y
apunta más a un tema de desconocimiento y mala estrategia del gobierno.
Considera que donde se fomente el sector de tecnologías automáticamente el
terreno va a valer más.
Admite, además, que es un problema depender tanto de los
gobiernos por los procesos burocráticos que tienen, y porque no existe el
concepto de apoyo para el software.
–Apoyan que se instale una fábrica, dan incentivos de
terrenos, de vías de ferrocarril, de energía, de agua, de gas, pero para la
industria de TI lo que se requiere es gente –afirma.
Considera que gobierno y sociedad civil no han
dimensionado la importancia del sector de las tecnologías y dice que los
empleos que generarán mayor ingreso en el futuro serán los que estén
relacionados con ellas.
¿Pero a quién le toca?
Energías renovables, otro elefante blanco
En 2018 se puso la primera piedra de lo que sería la
Unidad Especializada de Energías Renovables del Tecnológico Nacional de México,
que se proyectaba como el primero de su tipo a nivel nacional.
Solo dos de cuatro laboratorios se construyeron en La
Unidad Especializada de Energi?as Renovables del Tecnolo?gico Nacional de
Me?xico. Sin embargo, el proyecto no arranco? y sus oficinas esta?n
abandonadas.
Se proyectaba construir cuatro laboratorios con
financiamiento de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Secretaría de
Energía (Sener), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y del
gobierno de Coahuila, con una inversión de más de mil 200 millones de
pesos.
Únicamente se concluyeron dos laboratorios que fueron
entregados en enero de 2020, con una inversión, según las placas de obra, de 35
millones de pesos. Sin embargo, con la postura del gobierno federal de retirar
apoyos a las energías limpias, el proyecto se apantanó.
Actualmente solo existen oficinas vacías dentro de un
parque desolado donde la hierba crece sin que a nadie pareciera
importarle.
Carlos González, presidente de la Cámara Nacional de la
Industria de la Transformación (Canacintra) Torreón, recalca que un parque
tecnológico no opera sin fondos y al perderse los fideicomisos que tenían que
ver con ciencia y tecnología todo se vino abajo.
Hoy por hoy, dice el presidente de Canacintra, el Centro
de Investigación en Energías Renovables es un elefante blanco porque nadie lo
usa.
Carlos Gonza?lez, presidente de la Ca?mara Nacional de la
Industria de la Transformacio?n (Canacintra) Torreo?n, explica que al perderse
los fideicomisos federales, el proyecto del PITT se estancó.
Dice que no es fácil reactivar el parque porque hay
muchos problemas alrededor. Por ejemplo, el hecho de que hay instalaciones
terminadas y abandonadas que se pueden echar a perder.
González considera que el tema de las energías
alternativas es importante para mantener a la región en un nivel de
competitividad mundial.
–Espero que lo retome el presidente, pueda desatorarse y
llegue a concretarse –comenta.
Sin embargo, el secretario de Economía Jaime Guerra cree
que el Tecnológico de México ya lo dio por perdido y no lo tiene entre sus
prioridades.
–Las instalaciones ahí están. Vamos a ver qué hacemos con
ellas porque si el proyecto no se lleva a cabo nos tienen que regresar el
terreno –comenta.
El gobierno de Coahuila en la administración de Rubén
Moreira firmó un convenio con el Tecnológico de México con el que donó 16 lotes
de terrenos que suman 47 mil 135.56 metros cuadrados.
La cláusula séptima del convenio estipula que si no se
cumplen los compromisos se solicitará la restitución de los bienes inmuebles y,
de ser así, el gobierno del Estado queda obligado a reintegrar a favor del
Tecnológico el monto de la inversión federal.
El secretario de Economía considera que se deberían
aprovechar las instalaciones para impulsar la estrategia de parques. Pero a un
año y medio de que se entregó la obra y no se ha utilizado, no hay ningún
plan.
¿Mala educación?
Para Óscar Muller de NIIT México, las empresas de TI no
han llegado a la región por falta de gente.
Asegura que las empresas están y cita transnacionales
como Caterpillar, Takata o John Deere, o empresas como LALA, Peñoles, Trasgo o
Pilgrims que están en la región Laguna.
–Es llegar y decirle qué necesitas. Tráete tu división de
software que tienes en India, en China, en Estados Unidos. Tráetela para acá,
págales el 40% de lo que le pagas en Estados Unidos, que sigue siendo
muchísimo. Más de 100 mil pesos mensuales. Eso cambia y es en beneficio de
todos –expone.
Asegura que conoce muchas empresas que tienen voluntad de
instalarse, pero estas preguntan dónde está la gente que tenga las habilidades.
Dice que India puede dar el perfil que se requiera con un modelo que enseñe
teoría y práctica.
–No se necesita que den una nave industrial, se necesita
que den dos mil personas que sepan de tecnología sofisticada. No es fácil
–comenta Muller.
Y se pierde un mercado donde los trabajadores de TI ganan
mucho dinero. Dinero que, dice Muller, desencadenaría la circulación de capital
en la ciudad.
En el libro “La nueva geografía de los trabajos”, Moretti
cita que, de acuerdo con el reporte de Microsoft, un empleado gana en promedio
170 mil dólares al año, dinero que se puede gastar en negocios, restaurantes,
compra de autos, viajes.
Muller asegura que las universidades locales no tienen en
cuenta lo que se necesita en el mercado.
Hugo Montoya de Canieti considera que, en materia
educativa, se ha cubierto bien la parte industrial, pero donde existen
necesidades de mejora más especializada, dice, es en el tema de TI.
El Foro Económico Mundial estima que para 2025 se crearán
97 millones de nuevos empleos en sectores emergentes, principalmente en tareas
de TI, como el desarrollo de software, aplicaciones, inteligencia artificial y
analistas de seguridad digital, entre otros.
Luis Fernando Gallardo del IMTIC considera que Torreón,
en cuanto a planes de estudio, se retrasó 10 a 12 años. La capacitación del
talento que está egresando, afirma, no se construye en las universidades, sino
en la nube, en el autoaprendizaje.
–Con Humberto Moreira fueron las tecnologías de la
información y con Rubén Moreira las energías renovables –dice.
Además considera que la Laguna está perdida porque no hay
nada que cohesione los esfuerzo en el tema.
Se intentó consultar a especialistas de la Universidad
Tecnológica de Torreón o del Tecnológico de Monterrey para hablar del tema,
pero nunca hubo respuesta.
¿Qué va a pasar?
El secretario de Economía Jaime Guerra adelanta que se
debe anunciar pronto una iniciativa del gobernador para crear parques
tecnológicos, pero entendidos como una estrategia, no sólo como la construcción
de un edificio. Como se hizo con el parque PITT.
–(Se anunciará) un ecosistema de innovación y desarrollo
tecnológico. Es un concepto, no es un parque físico–, aclara.
Hugo Montoya, presidente de Canieti, opina que se está
bastante atrasado en el tema de TI. Señala que mientras la pandemia aceleró
estas industrias en México, todavía exist

