El líder de una de las células del Cártel de Sinaloa, Dámaso López Serrano, alias el ‘Mini Lic’, se declaró culpable ante un tribunal federal por el delito de conspiración para la distribución de sustancias controladas con el propósito de importarlas ilegalmente.
El juicio se dio luego de haberse entregado de manera voluntaria a las autoridades de Estados Unidos en el puerto de entrada Calexico el 27 de julio de 2017.
El Fiscal General Adjunto, John P. Cronan, de la División de Delitos del Departamento de Justicia, así como el Fiscal de los Estados Unidos, Adam L. Braverman, del Distrito Sur de California, llevaron a cabo la realizaron de este anuncio.
De acuerdo a las autoridades, López Serrano, de 29 años de edad, y proveniente de Culiacán, Sinaloa, es el líder mexicano de más alto rango que haya decidido entregarse de manera voluntaria a la justicia de los Estados Unidos.
El presunto líder de una de las células del Cártel de Sinaloa admitió ser culpable de todos los cargos presentados por un gran jurado federal en San Diego, el pasado 19 de agosto de 2016, en que se le acusó, junto con otros cinco colaboradores cercanos, de conspiración para distribuir metanfetaminas, heroína y cocaína después de importarlas; y por conspiración para importar dichas sustancias.
López Serrano también se declaró culpable de los cargos realizados el pasado día 4 de diciembre de 2016 en el Distrito Este de Virginia por parte de la Fiscalía de los Estados Unidos en el Distrito Este de Virginia, y la Sección de Estupefacientes y Drogas Peligrosas de la División de Delitos que lo acusaron por conspiración para distribuir cocaína tras su importación.
Durante su juicio ante la Juez de Distrito, Dana M. Sabraw, el Mini Lic aceptó su responsabilidad por el papel que jugó como uno de los líderes del Cártel de Sinaloa, admitiendo que él organizó el traslado y la distribución de miles de kilos de sustancias controladas, incluyendo anfetaminas, cocaína y heroína, importándolas desde México hacia los Estados Unidos.
López Serrano también admitió poseer armas de fuego con el propósito de promover las actividades asociadas al tráfico de drogas que realiza el Cártel de Sinaloa.
El 12 de julio de 2018 se realizará la audiencia programada en la que se dictará sentencia por parte de la Juez Sabraw.
“La condena del Sr. Dámaso López Serrano representa un duro revés al liderazgo del Cártel de Sinaloa y las violentas actividades asociadas al narcotráfico que llevan a cabo”, declaró el Fiscal General Adjunto, Cronan.
“Los líderes de los cárteles tiene dos opciones: entregarse de manera voluntaria, o atenerse al trabajo que realizamos con nuestras contrapartes para encontrarlos, arrestarlos y extraditarlos a San Diego”, afirmó Braverman.
“A causa de la distribución realizada por López Serrano de literalmente miles de toneladas de metanfetaminas, cocaína y heroína a través de la frontera, ahora enfrentará a la justicia en un tribunal federal en San Diego”, agregó.
Por su parte, el Agente Especial Adjunto a Cargo, Steve Woodland, de la Agencia Antidrogas (DEA) en San Diego, dijo que la admisión de culpabilidad por parte del acusado indica a los narcotraficantes lo que deben saber.
“La DEA continuará atrapando a estos delincuentes violentos uno por uno hasta que no exista uno solo dispuesto a involucrarse por miedo a que la ley les atrape de manera expedita. De cara a la actual crisis por el consumo de drogas que se enfrenta en Estados Unidos, la DEA continuará investigando y entregando a la justicia a estos delincuentes violentos”, indicó.
La acusación realizada por el Distrito Sur de California en relación a este caso marca la conclusión de la cuarta fase de una investigación de cinco años de duración que, en total, ha resultado en la presentación de cargos contra más de 125 personas y ha tenido un impacto significativo en contra de las operaciones internacionales del Cártel de Sinaloa.
La investigación también ofreció al gobierno estadounidense una de las visiones más completas que existen hasta el día de hoy respecto al funcionamiento interno de uno de los cárteles del narcotráfico más prolíficos, violentos y poderosos.
Como parte de esta enorme investigación se seleccionó a miembros y socios del cártel referido que están involucrados en múltiples países, requiriendo el trabajo de numerosas agencias de seguridad pública en los Estados Unidos, así como un gran número de distritos federales y más de 250 órdenes de intervención telefónica en el Distrito Sur de California.
El caso comenzó a finales de 2011 como una investigación de lo que en un principio se creyó era una célula de distribución de drogas en pequeña escala en las poblaciones de National City y Chula Vista en el Condado de San Diego, California.
Para las autoridades, fue evidente que los estupefacientes provenían del Cártel de Sinaloa, por lo que el caso escaló a la realización de un sondeo multinacional, indagaciones multi-estatales que dieron lugar a múltiples detenciones, así como decomisos de mil 397 kilogramos de metanfetamina, 2 mil 214 kilogramos de cocaína, 17.2 toneladas de marihuana, 95.84 kilogramos de heroína y 27 millones 892 mil 706 de dólares estadounidenses por ventas de estupefacientes.
El cargo principal en esta investigación fue realizado de manera preliminar contra el presunto líder del cártel, Ismael Zambada García, “El Mayo”, así como dos de sus cuatro hijos: Ismael Zambada Sicairos, apodado “Mayito Flaco” e Ismael Zambada Imperial, apodado “Mayito Gordo”. Zambada Imperial fue detenido por autoridades mexicanas en noviembre de 2014, y su extradición está pendiente por parte del Distrito Sur de California.
También fue parte de dicha acusación Iván Archivaldo Guzmán Salazar, apodado “Chapito”, y cuyo padre, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera era el presunto líder del cártel de Sinaloa al lado del “Mayo”.
Como parte de esta investigación, las autoridades estadounidenses previamente detuvieron y procesaron a otro de los hijos del “Mayo”, Serafín Zambada Ortiz, quien se declaró culpable ante el Distrito Sur de California, en septiembre de 2014, por cargos asociados al narcotráfico.
José Rodrigo Aréchiga Gamboa, comúnmente apodado “El Chino Ántrax”, fue detenido en Holanda, y extraditado a Estados Unidos por las autoridades holandesas en julio 2014, declarándose culpable de los cargos en materia de narcotráfico en mayo 2015.
Las autoridades creen que Aréchiga Gamboa trabajó para el cártel de Sinaloa como líder de una de las divisiones violentas de las actividades que realiza dicho cártel, llamada “Los Ántrax”, así como con uno de los lugartenientes clave del “Mayo”.


