El fiscal federal del Distrito Sur de California, Robert Brewer y la fiscal de distrito
del condado de San Diego, Summer Stephan, afirmaron de manera conjunta que no
tolerarán la violencia durante las protestas relacionadas con la toma de protesta
del Presidente Joe Biden.
En un comunicado, los
funcionarios señalaron que trabajarán en estrecha colaboración con agencias
federales, estatales y locales para perseguir agresivamente a los involucrados
en actividades delictivas en tales eventos en los condados de San Diego e
Imperial.
El FBI ha recibido información
que indica que se están planificando “protestas armadas” en los 50 estados y en
el Capitolio de los Estados Unidos en Washington, DC, en los días previos a la
toma de posesión del presidente electo Joe Biden el 20 de enero.
“Estamos emitiendo la
advertencia más enérgica posible a cualquiera que esté planeando violencia en
relación con la inauguración”, afirmó Brewer.
“Si repite el comportamiento
despreciable que vimos en el Capitolio la semana pasada, y si no respeta
nuestra gran democracia al causar daño a personas o propiedades en una muestra
de odio y rabia, las consecuencias serán rápidas y fuertes. No dejens que
eso se convierta en parte de tu historia”, alertó.
Por su parte, el fiscal de
distrito, Summer Stephan, advirtió: “Quiero dejar en claro que mi oficina
procesará a quienes violen las leyes estatales cuando elijan la violencia, el
odio, el asalto o el vandalismo para dañar a nuestra comunidad, incluidos los
ataques a conciudadanos y agentes del orden público”.
El funcionario del Condado de
San Diego hizo un llamado a los miembros de la comunidad para que trabajen mano
a mano con las fuerzas del orden para mantener a los vecindarios seguros y rendir
honor a la democracia al denunciar actividades sospechosas.
Tanto el fiscal federal Brewer
como el fiscal de distrito Stephan condenaron el ataque del 6 de enero al
Capitolio estadounidense.
“La protesta es un derecho
inalienable reconocido por la Constitución de Estados Unidos; los disturbios
son un crimen”, señaló Stephan.
“La insurrección que ocurrió en
el Capitolio de los Estados Unidos la semana pasada fue un despreciable ataque
antinorteamericano al tejido democrático de nuestra nación. Es una llamada
de atención que, a nivel local, debemos trabajar juntos para mantener a nuestra
comunidad segura, incluida la alerta a las fuerzas del orden público sobre la
amenaza de violencia”, añadió el fiscal del condado.
“El ataque al Congreso fue una
afrenta vergonzosa y reprobable a nuestra democracia. Nuestra Constitución
protege los derechos de libertad de expresión y reunión, pero no protege la
violencia de las turbas, las amenazas de dañar a los funcionarios públicos, las
agresiones a los agentes del orden ni los daños a los edificios gubernamentales”,
indicó Brewer.
Por su parte, el Gobernador
de California, Gavin Newsom; la Vicepresidente del Senado, Toni Atkins, Demócrata
de San Diego, y el presidente de la Asamblea, Anthony Rendón, Demócrata de Lakewood,
emitieron una alerta sobre respecto a la seguridad del Capitolio del Estado.
“El gobernador, la Asamblea y el Senado están trabajando
juntos en estrecha cooperación para garantizar la seguridad de todos los que
trabajan o visitan el Capitolio.
“Si bien no podemos abordar medidas de seguridad específicas, estamos en
constante comunicación con la (Patrulla de Caminos de California) CHP, los sargentos del Senado y la Asamblea, y las fuerzas del orden
locales para mantener la casa de la gente segura”, expresaron.


