Historias para compartir
Columna de opinión
Por Eneida Sánchez Zambrano*
@obradevirgilio
Desde hace mucho tiempo hay dos temas que retumban en mi cabeza, no porque me generen ruido y distraigan, sino porque han sido determinantes en los últimos años de mi corta vida. (Ajá por lo de corta): Emprender y construir responsabilidad social y ciudadanía.
¿Se puede generar empleo y conciencia social?, ¿Se puede vivir de un negocio y cambiar con pequeñas acciones el entorno que nos rodea?. Claro que sí y lo estamos viendo a lo largo ancho del país; lo vemos en Mexicali, en el Distrito Federal, Monterrey y Saltillo en nuestro país o San Francisco y Los Ángeles, en California.
Lo interesante es que los empresarios están siendo factor de cambio a través del involucramiento social.
La generación de empleos de pequeñas y medianas empresas de reciente creación implica adaptarse a nuevos formas de pensar y a las demandas de los nuevos clientes, pero siempre convencidos, no por merada fachada.
Vivimos en esta generación donde apreciamos la construcción de pequeñas acciones que suman a formar una mejor sociedad. Hoy tenemos jóvenes y “chavorrucos” que pensamos cuál será mundo que vamos heredarle a quienes nos siguen, entiéndase por hijos, sobrinos, nietos o familiares.
Tomar la iniciativa y sostenerse no es fácil. Requiere de constancia, disciplina, recurso, seguimiento y amor a lo que se hace.
A punto de cumplir casi 39 … cof cof cof, me veo obligada a esta reflexión, un poco motivada, sí por la edad, pero también por lo que sucede a nuestro alrededor como sociedad y en este sentido autocrítico voltear un poco a lo que he dejado en “stand by”.
Vivimos sí en una sociedad con más libertades, con gobiernos más descompuestos, un poco más caótica, con personas más individualistas y cada vez requerimos condiciones que nos permitan crecer en lo personal y en comunidad.
Algunos de esos factores nos ha llevado a muchos a dejar en receso o emplear los conocimientos de su carrera a nuevas etapas: Tecnología, cocina, dibujo, investigación, desarrollo sustentable, diseño de muebles, comunicación, innovación empresarial, redes sociales, etc.
Cada día la palabra emprendedurismo cobra más importancia en las políticas públicas, en el desarrollo económico de una sociedad, en las familias, en los jóvenes, en los “chavorrucos” y en hasta en los niños.
Como decía el TRI en su canción: “Es difícil poderla hacer”.
Porque no es por generación espontánea que se logra ser emprendedor; si bien desarrollamos una idea, mantenerla, sostenerla, cultivarla con un plan de acción, tener el capital necesario para ello. Y saber que el trabajo se debe hacer con calidad y además saber venderlo y cobrar por él.
La agenda de un emprendedor no es relajada, ni mucho menos tranquila. Está llena puntos con objetivos concretos que fortalecen la buena marcha de su negocio. Un emprendedor o pequeño empresario cada peso que gana o pierde tiene un impacto en su negocio, que finalmente termina siendo su patrimonio.
Y con esto quiero decir que a la otra que vean a los emprendedores o a los microempresarios de cualquier ramo, tengan la certeza que no fue fácil mantenerse y seguir en el mercado. Mucho menos cuando entras al régimen de hacienda y pagas decenas de permisos para sostenerte.
No regateen y prohibido decir que caro. Inténtale. Y verás.
Cuando los incentivos fiscales no son los más adecuados, cuando la preparación en las universidades públicas y privadas apenas están dando un repaso al tema e incluyéndolos como temas prioritarios en la currícula.
Recuerdo muy bien la clase de fotografía del maestro Julio Morales- fue el único que nos enseñó a cobrar por el fruto de nuestro trabajo, con detalles-. Gracias Julio. ( ¿Ya llovió verdad?)
“En México 7 de cada 10 empleos se generan en Pymes; sin embargo, la inversión informal, corrupción y dificultades para desarrollar y adoptar nuevas tecnologías son retos cruciales para el entorno emprendedor”, indica el artículo de Forbes Potencializando el emprendedurismo y el impacto económico.
De acuerdo al mismo artículo el Instituto Global de Emprendedurismo y Desarrollo (GEDI por sus síglas en inglés), México ocupa el lugar 57 en términos de actitud emprendedora, 46 en términos de habilidad y en el 74 en términos de aspiraciones emprendedoras.
¿Qué necesitamos nosotros?: Instituciones que fortalezcan el emprendedurismo y la cultura emprendedora no sólo a profesionistas sino fortalecer de capacidad técnicas a los emprendedores empíricos.
Además de una educación financiera en todos los niveles educativos, fortalecer la capacidad de instituciones encargadas de financiamiento y le pondría algo más una Red Nacional de emprendedores, construida por emprendedores que compartan las experiencias y las buenas prácticas para lograrlo, así como los problemas a los que se enfrentan.
Aunque no lo creamos no existe una comunicación fluida entre lo que pasa en la zona sur, norte u occidente del país.
Por lo pronto esta semana el Gobierno Federal a través del Instituto Nacional del Emprendedor abrirá 300 centros de asesoría en todo el país y un sitio web. La semana del emprendedor será a principios de agosto.
Mi reconocimiento a todos esos emprendedores que siguen de pie.


