La compra de agua por parte de una agencia estadounidense ha quedado confirmada a través de esta misma en documentos públicos.
El Distrito de Agua de Otay, ubicado en el condado de San Diego, indica en su misma página de internet que los planes se encuentran en camino para desarrollar una planta desaladora de agua de mar en el municipio de playas de Rosarito.
De acuerdo a la agencia, estas instalaciones proveerán una fuente confiable y de alta calidad de agua para las regiones áridas del norte de Baja California y potencialmente al condado de San Diego.
Este proyecto empezó analizarse desde el año 2005 y de acuerdo a la agencia pronto habrá de convertirse en una realidad para hacer uno de sus primeros en su tipo de forma binacional.
El propósito principal del proyecto, agrega el distrito, es proveer una nueva fuente de agua para la zona de Rosarito y Tijuana.
De la planta desaladora el agua producida será transportada al sistema de aguas de Tijuana para su distribución.
Debido a su cercanía con la frontera con Estados Unidos, la compañía NSC Agua y el Distrito de Otay han estado discutiendo la posibilidad de ampliar la capacidad de la planta y el sistema de distribución a fin de proveer líquido al distrito de Otay.
De acuerdo al mismo Distrito estadounidense, en la actualidad provee agua a unas 220 mil personas y se estima que para mediados de este siglo alcanzará a distribuir líquido a unas 308 mil personas.
Este distrito y su zona de distribución se encuentran al final de la red de agua importada del Sistema Estatal Hidráulico, del Acueducto del Río Colorado y de la autoridad de agua del Condado de San Diego que en conjunto cubren cientos de millas.
El problema para el Distrito de Otay es que los derechos de agua dentro de su área de servicio son propiedad de otras agencias, mientras que las fuentes subterráneas se encuentran sumamente limitadas por la geología y el bajo nivel de precipitación.
El distrito, dirigido por cinco directores electos por los ciudadanos residentes del área de servicio, localizó dos fuentes de agua subterránea pero que abastecería una cantidad limitada a un costo relativamente alto.
Ante esto, los directivos han buscado alternativas como el reciclaje de agua y diversos esfuerzos de ahorro al fin de diversificar las fuentes de abastecimiento para reducir su dependencia de las fuentes tradicionales del Río Colorado y del Delta del área integrada por Sacramento y San Joaquín.
Ante la problemática, el distrito se ha visto obligado para buscar en territorio mexicano la solución a sus problemas de distribución del líquido.
Así, el Distrito de Otay buscó una solución en la compañía Consolidated Water Company, con sede en el paraíso fiscal de las Islas Caimán a través de su filial mexicana de su filial mexicana NSC Agua.
Este corporativo creó junto con las empresas NuWater de Singapur y la francesa Degremont la compañía Aguas de Rosarito, un consorcio que firmó el 25 de agosto de 2016 un acuerdo por cuatro décadas para crear una asociación público privada con el gobierno de Baja California a fin de construir la planta.
De acuerdo al distrito, la planta desaladora iniciará operaciones a finales del año 2019 o inicios del 2020 generando alrededor de 50 millones de galones diarios, cantidad que habría de duplicarse para el año 2024.
Según el Distrito de Otay, una parte de este líquido sería distribuido por agencias mexicanas o bajacalifornianas en Rosarito y Tijuana así como a la zona de Otay.
De acuerdo al portal de internet del Distrito de Otay la compra de líquido de dicha planta representaría el 70 por ciento del líquido que recibe en la actualidad de la planta desaladora de Carlsbad, así como de las importaciones del Norte de California y del Río Colorado.
La empresa Aguas de Rosarito proyecta construir una red de 25 millas desde la planta desaladora para dar servicio a sus clientes de México y Estados Unidos.
En territorio estadounidense, el distrito contempla construir y operar otra red de tubería de cuatro millas de largo que iría desde la frontera hasta el centro de distribución de la mesa de Otay, e incluye estaciones de monitoreo y medición, así como un sistema de bombeo y de un sistema para desinfectar el líquido.
A fin de transportar el agua desde la frontera a través de un sistema de tubería el distrito requiere de un permiso presidencial que contempla una revisión ambiental rigurosa, transparente y objetiva.
La parte de este proyecto incluye además cumplir con lineamientos del Acta de Calidad Ambiental de California y el Acta Nacional de Política Ambiental.
En la primera parte la agencia líder sería el distrito de Otay y en el segundo de los casos el Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Tanto el distrito de Otay como la dependencia estadounidense prepararon un reporte de impacto ambiental que identificó y evaluó los posibles impactos ambientales al igual que las medidas de mitigación y las alternativas relacionadas con el proyecto de distribución del agua.
Según el Distrito de Otay, tanto la planta desaladora de Rosarito como los acueductos de El Florido y Otay quedaron sujetos a un manifiesto de impacto ambiental preparado por la compañía consultora Cisco Consultoría Ambiental.
Luego de haber sido lanzado este documento, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales decretó que en el proceso no se presentaron comentarios públicos, peticiones de información, quejas,demandas o comentarios por escrito de miembros de la comunidad, agencias gubernamentales u organizaciones para objetar los proyectos.
En este proyecto también se ha visto involucrado la División de Agua Potable de la Junta Estatal para el Control de Recursos Hidráulicos de California.
De esa forma, queda en claro que al menos parte del agua producida por la planta desaladora habrá de ser vendida a los Estados Unidos, echando abajo la declaración emitida en días recientes por el titular de la Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Urbano, Manuel Guevara, quien ante diputados de Baja California reiteró los comentarios vertidos por él Gobernador Francisco Vega en el sentido de que el agua no sería vendida a los Estados Unidos.

