La empresa Statevolt adquirió terrenos de más de medio millón de metros cuadrados para construir su gigafábrica de baterías de litio en el Valle Imperial
La empresa de fabricación de celdas de batería, Statevolt, adquirió un terreno para instalar una gigafábrica de baterías de litio en el Valle Imperial.
Previamente, la empresa informó que el proyecto tendrá un costo de 4 mil millones de dólares.
El portal Batteries News informó que la filial estadounidense de la italiana, Italvolt, busca expandir rápidamente sus instalaciones de producción de baterías a los Estados Unidos.
Esto, a través de la captura de fondos creados por la Ley de Reducción de la Inflación.
El Director Ejecutivo de Statevolt, Lars Carlstrom, dijo al portal tener la esperanza de que la construcción de la fábrica de 54 gigavatios dé inicio en agosto o septiembre de 2024.

Carlstrom espera que las primeras baterías salgan de las líneas de producción 18 meses después.
Posteriorente, después de algunos años de crecimiento, la fábrica debería poder producir 650 mil baterías al año, lo que la convertiría en una de las más grandes de su tipo en el país, agregó Batteries News.
La ambición de la compañía es producir sus baterías utilizando materiales y cadenas de suministro completamente de los Estados Unidos.
Lograr este objetivo haría que las celdas de Statevolt sean atractivas para los fabricantes de vehículos eléctricos de Estados Unidos que buscan acceder a los reembolsos de la Ley de Reducción de la Inflación.
Detalles de la ley
La ley requiere que los vehículos cumplan con ciertos umbrales de fabricación nacional y el abastecimiento de materiales.
Statevolt elegió al Valle Imperial para construir su planta debido a las ricas reservas de litio en el moribundo Salton Sea.
El portal dot.LA reveló la primavera pasada que la empresa forjó una sociedad con Controlled Thermal Resources (CTR), una de las tres principales empresas que compiten para comercializar la extracción directa de litio en la región.
Según los términos de la relación, CTR proporcionaría el litio y Statevolt produciría las baterías y las vendería a otras empresas.
La empresa de origen australiano CTR se encuentra en proceso de escalar su tecnología a nivel industrial.
Sin embargo, Carlstrom dice que confía en su protocolo y proceso.
Afirmaciones
“Todavía están en camino con una línea de tiempo de 2025, cuando pueden comenzar a producir tanto energía como litio”, agregó el representante de Statevolt.
Carlstrom y Statevolt planeaban inicialmente instalar su gigafábrica justo al lado de la planta de extracción de litio de CTR.
El proceso de permisos para la ubicación resultó complicado, y con tantos nuevos fondos en juego en la Ley de Reducción de la Inflación, la compañía quería acelerar sus plazos y finalmente se decidió por un sitio diferente y menos complicado, a una media hora de camino.
La última pieza del rompecabezas en la región que buscan Statevolt y CTR, afirma Carlstrom, es una refinería que pueda tomar las materias primas de la planta de CTR y procesarlas en litio de grado de batería para que Statevolt las use en las baterías.
Huella de carbono y la gigafábrica
Lars Carlstrom, director ejecutivo de Statevolt, dijo al portal: “Si necesita enviar el litio a China para refinarlo y luego enviarlo de regreso, entonces está perdiendo la narrativa hiperlocal”.
Esa narrativa es importante desde la perspectiva de la huella de carbono.
El envío de litio a través del Pacífico y de regreso es increíblemente intensivo en emisiones.
Al mismo tiempo, puede resultar importante para cumplir con las pautas cada vez más estrictas descritas en la Ley de Reducción de la Inflación.
Si la visión de producción de baterías “hiperlocal” de Carlstrom funciona en el Valle Imperial, dice que la compañía puede intentar replicar el experimento en otros lugares del país en los próximos años.
El terreno tiene una extensión de 135 acres o 546 mil 326 metros cuadrados.
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