MEXICALI.- La Comisión Estatal del Agua de Baja California ha cancelado la planta desaladora de Playas de Rosarito.
De acuerdo a un reporte de la empresa de Islas Caimán, Consolidated Water, el pasado 29 de junio la agencia estatal notificó al corporativo sobre la cancelación del contrato que había sido ejecutado en agosto de 2016.
“A pesar de que el Gobernador de Baja Norte (SIC) llevó a cabo ceremonias de inauguración hace más de dos años, el proyecto no había alcanzado el cierre financiero.
“Mientras tanto la situación del agua en la región permanece más extrema que nunca”, indica el reporte emitido este lunes 13 de julio.
Según el corporativo caribeño, el gobierno de Baja California sustentó su decisión debido a la inviabilidad financiera del proyecto, así como su costo de financiamiento y operación, cambios negativos de intereses y en el tipo de cambio.
Además, el Gobierno de Baja California señaló la insustentabilidad del proyecto por su inviabilidad financiera y las presiones para aumentar las tarifas de agua, problemas de déficit del gobierno estatal para cubrir el proyecto, que evitaría el gasto en programas sociales.
La carta enviada por la CEABC solicita evaluar el inventario de activos del proyecto, que incluye 24.2 millones de dólares en costos de propiedades y derechos de vía, para reconocer el pago a Aguas de Rosarito por los gastos no recuperables.
La empresa, a través de su filial en México, Aguas de Rosarito, había realizado entre 2002 y 2010 estudios de factibilidad que llevaron a determinar la necesidad de proyectos binacionales que servirían a clientes tanto de Estados Unidos como de México.
El ex Gobernador, Francisco, Vega, había negado rotundamente que el agua producida por la desaladora habría de tener como destino los Estados Unidos, lo cual señalaron grupos ambientalistas de Baja California.
Debido a que ninguna empresa había desarrollado este proyecto, Consolidated Water (CWCO) empezó con la etapa de planeación de la planta.
El proyecto habría generado unos 100 millones de galones a través de la construcción de dos fases que se ubicaría a un costado de la Estación Eléctrica de Rosarito.
Una quinta parte de la producción de agua habría quedado en manos del Distrito de Aguas de Otay, al cual el gobernador Jaime Bonilla fue electo en años pasados.
La planta, cuyo proceso fue lanzado de manera pública en 2016, fue otorgada a CWCO por un costo de 3.10 dólares por kilogalones con un contrato de 40 años.
Investigación Especial: Las Aguas Negras de “Kiko” Vega en Baja California
Agencia Informativa RadarBC


