La puerta del congreso se abre a jóvenes tras la aprobación de una reforma constitucional para reducir la edad para ser diputado
Ciudad de México. El dictamen aprobado por diputados federales abrirá la puerta del Congreso a jóvenes.
Los diputados Rommel Pacheco Marrufo (PAN) y Rodrigo Herminio Samperio Chaparro (MC) coincidieron en que el dictamen aprobado para reducir la edad para ser diputado de 21 a 18 años permitirá visibilizar las necesidades de este sector de la población.
La medida también incluye a los titulares de secretarías de Estado del Poder Ejecutivo, pero de 30 a 25 años.
El martes 11 de abril la Cámara de Diputados aprobó el dictamen que reforma la Constitución Política en materia de edad mínima para ocupar un cargo público.
La propuesta fue enviada al Senado de la República para sus efectos constitucionales.
El proyecto establece que para ser diputado se requiere tener 18 años cumplidos el día de la elección.
Actualmente el límite es de 21 años.
El artículo 91 precisa que para ser secretario de Estado se requiere ser ciudadano mexicano por nacimiento, estar en ejercicio de sus derechos y tener 25 años cumplidos.
A la fecha, se fija una edad de 30 años.
Puerta abierta
Los legisladores consideraron que de aprobarse el documento en el Senado se estará abriendo una puerta a la deuda histórica que se tiene con los jóvenes.
En un debate, reiteraron la necesidad de expedir la Ley General de Juventudes.
Samperio Chaparro consideró que falta apertura de otros institutos políticos para crear dicha ley.
“Hoy en San Lázaro nos enfrentamos con jóvenes que en lugar de defender a la sociedad están defendiendo los caprichos de una persona o los intereses de una cúpula política eso es lo que realmente está atorando esa ley general”, expuso.
Los diputados de la Comisión de Deporte afirmaron que desafortunadamente hay discriminación por razón de edad.
Esos retos los debe atender la Ley General de Juventudes.
“Piensan que, porque eres joven no tienes experiencia, pero hay diputados aquí de 50 a 60 años que no tienen ni la preparatoria”, dijo Samperio Chaparro.
“Decir que un joven por tener 18 años no está preparado para estar aquí es algo muy ambiguo.
“Tenemos diputados que podrán tener estudios o edad y desafortunadamente no están cumpliendo el rol de legislar para la sociedad”, enfatizó.
Millones
Pacheco Marrufo comentó que hay casi 40 millones de jóvenes en el país, de los cuales poco más de 20 millones tienen de 18 a 29 años de edad.
Este sector no está representado en la Cámara de Diputados, y muchas de las problemáticas que tienen no están visibilizadas en San Lázaro.
Con dicha aprobación en la Cámara de Diputados se podrán atender esos problemas, dijo.
Señaló que las principales necesidades de los jóvenes son el empleo, vivienda, salud, la pensión, medio ambiente, discriminación y acoso, entre otras.
Al mismo tiempo, las que tiene un joven en una ciudad no son las mismas del que vive en una comunidad lejana.
Asimismo, las problemáticas que tiene un joven de 18 años no son iguales a las de uno de 29 años.
Ley de Juventudes
Consideró necesario expedir la Ley General de Juventudes, ya que ese sector de la población padece por falta de oportunidades y que no se les toma en cuenta para laborar, más que en campaña para obtener votos.
“No sólo es darles apoyos sociales, que les ayuda como primer escalón, pero más allá de eso lo que quieren es participación, formar parte de la política, de la economía y deporte”.
Destacó que hay muchos jóvenes que a pesar de su corta edad tienen la capacidad y están muy preparados para obtener un lugar como diputados federales o secretarios de Estado
El dictamen no es una cuota para jóvenes, sino una oportunidad para poder aspirar a un cargo público como diputado federal o secretario de Estado.
“Eso no quiere decir que los 500 diputados van a ser jóvenes.
“Tienen que pasar por los partidos para que hagan su selección, les den la oportunidad según la capacidad y también la gente a la hora de votar en la urna decidirá si va a votar por ellos o no, entonces no quiere decir que se les esté regalando nada, solo es la oportunidad para poder invitar a más jóvenes”, resaltó.
Visibilidad
El también integrante de la Comisión de Juventud destacó que el joven que quiere estar en la Cámara de Diputados tendrá la obligación de demostrar que sí puede, para lo cual la preparación académica es sumamente importante.
Samperio Chaparro insistió en que falta mucha visibilización de los jóvenes dentro de la Cámara de Diputados y en las leyes.
“Muchas veces se comete el error de pensar que es lo mismo un joven de 18 años que uno de 27 años, pero “es una generación completamente diferente”, consideró.
A nivel nacional, el sector joven que más vota es el primer votante de 18 a 21 años.
“No es posible que ese sector no tenga un representante directo o no puedan alzar la voz, esos son los retos a los que nos estamos enfrentando”, sostuvo.
Agregó que, de ahí deriva que los jóvenes hoy se enfrenten a falta de oportunidades en educación, en trabajo, en deporte y cultura.
Esto, manifestó, porque no existe una ley general de juventudes, que “ampare a esas generaciones, que le den la seguridad y certidumbre de tener protección, de ser tomarlos en cuenta e impulsarlos a salir adelante”.
Por ello, el también integrante de la Comisión de Deporte enfatizó que es necesario que un joven de 18 años pueda estar en la Cámara de Diputados para analizar, sentir y promover cosas que realmente le sirvan a esa generación.
Programas sociales
Los programas sociales no han sido los idóneos ni tampoco impulsan a la juventud.
“Nos damos cuenta desde que los padrones están ambiguos, y de que muchas empresas los están usando para dar de alta a gente que ni siquiera va y está cobrando los programas”, aseguró.
Samperio Chaparro dijo que la juventud puede aportar a la política mexicana la frescura e innovación y recalcó que los jóvenes que entren a la Cámara de Diputados van a tener convicción de ver por una generación.
“Yo no estoy en contra de los liderazgos de experiencia, al contrario, creo que una fórmula ganadora es la juventud y la experiencia, pero en estos momentos los jóvenes tenemos esa oportunidad de implementar esa frescura y atender las verdaderas necesidades de los jóvenes que tienen entre 18 y 29 años”.
Finalmente, consideró que “hay que abrirle las puertas a este cambio, a gente que verdaderamente quiere hacer esa diferencia y que obviamente son los jóvenes que tienen otra visión que venga aportar”.
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