De la histórica votación registrada la semana anterior en el
Congreso del Estado, cuando los legisladores discutieron el asunto del llamado
matrimonio igualitario, todavía se pueden desprender algunas lecturas, algunas
de ellas sumamente polémicas.
Y es que a pesar de que en este intento la Legislatura
finalmente pudo sumar los votos suficientes para pasar la iniciativa de ley
(que no es ley todavía, por cierto), hubo algunos legisladores que dejaron ver
su total cobardía hacia el tema.
De un lado, el congreso logró conseguir los 18 votos
necesarios para adoptar el proyecto de ley; mientras que, por el otro, hubo
quienes se mostraron en contra, como lo habían hecho desde que el tema fue
estudiado al interior del recinto legislativo.
A ambos lados, ya sea gracias o a pesar de su postura, hay
que agradecer que tuvieron la valentía de defender su punto de vista y votar en
consecuencia, ya sea por ideología, convicción o como desee el lector llamarlo.
Hubo dos casos, como los de Víctor Morán y Efrén Moreno
Rivera, quienes votaron en contra. En el primer caso, el ahora diputado sin
partido sufragó en contra luego de haber sido rechazada su postulación a la
reelección. El segundo, cabe recordar, es suplente de Luis Moreno, del
desaparecido partido conservador Transformemos.
En otros,
legisladores que en primera instancia votaron en contra, ahora lo hicieron a
favor, una vez que el partido oficialista les permitió ser nuevamente
candidatos y ganar en los comicios del 6 de junio.
Quienes defienden el derecho a la igualdad matrimonial se
enfocaron en criticar hasta hacer pedazos a los diputados que decidieron votar
en contra de la medida, pero omitieron señalar a los que simplemente se
ausentaron o votaron en abstención.
Es el caso del diputado por el Distrito 1, Juan Meléndrez, y
su colega del Distrito 13, Gloria Miramontes. Al primero, el Movimiento de
Regeneración Nacional (lease quienes tienen el partido en sus manos), le
impidió postularse nuevamente en estas elecciones. Sin embargo, desde un inicio
el también presidente de la Comisión de Agricultura dejó en claro su postura en
contra del matrimonio entre personas del mismo sexo.
La segunda, quien ha suplido desde hace unos meses a la
ahora virtual Presidente Municipal de Tijuana, Monserrat Caballero, optó por
ausentarse, al igual que Meléndrez, de la sesión del pasado miércoles cuando se
discutió el tema del matrimonio igualitario.
Por su parte, el priista Javier Robles, suplente de David
Ruvalcaba, decidió quedarse en medio de la disputa y votar en abstención.
El asunto aquí es el hecho de que los legisladores, al igual
que otros funcionarios de elección, son votados precisamente para que adopten
decisiones, por más controvertidas que sean, para el beneficio de la población.
Sus
salarios, muy superiores a los del resto de la población y sin tomar en cuenta
las enormes cantidades de recursos públicos a las que tienen acceso, debiera al
menos dejarle a sus representados una postura clara sobre los temas que se
abordan y no una actitud pusilánime y mediocre.

