PHOENIX — Personal del Capitolio del Estad impidieron el jueves pasado el acceso a un grupo de reporteros por negarse a ser inspeccionados, indica una nota de Arizona Capitol Times.
La prohibición se dio por argumentos relacionados con la seguridad, ya que las autoridades legislativas no lograron revisar los antecedentes penales de reporteros de agencias como Associated Press, Arizona Republic, Capitol Times y Capitol Media Services.
Los encargados de la Cámara de Representantes del Estado dieron a los periodistas hasta el pasado jueves para admitir la revisión de sus antecedentes criminales, las noticias publicadas, direcciones y hasta historial de manejo.
Esta petición se hará a cualquier reportero que acuda a cubrir las actividades del capitolio.
Además, los reporteros que tengan ofensas criminales y menores durante cinco años anteriores –excepto conducir en estado de ebriedad y otras infracciones de tránsito- les impedirá el acceso al Legislativo.
Las nuevas disposiciones parecen tener origen con el caso del reportero Hank Stephenson del Capitol Times, quien tiene una condena por agresión de segundo grado generada tras una pelea en un bar.
El reportero descubrió una serie de gastos elevados por parte del Presidente de la Cámara, David Gowan, dentro del Distrito 1 del Congreso, al cual se postuló como candidato Republicano.
Ginger Lamb, Directora de la publicación, calificó las acciones del líder legislativo como peculiares.
“Espero que esto sea una coincidencia, pero la experiencia en el pasado lleva a creer otra cosa”, añadió Lamb.
Según el líder de la cámara baja de Arizona, las nuevas disposiciones no tienen relación con reportero alguno, sino con un problema ocurrido en la galería del Capitolio por parte de protestantes, donde no se requiere acceso con identificación.
Las protestas se dieron luego de que el Comité de Elecciones de la Cámara realizara una audiencia para analizar los problemas registrados en las elecciones primarias del 22 de marzo, en la que se le negó la palabra a muchas personas.
Según Gowan, las restricciones cubren a todas las personas que no son empleadas por el legislativo y quienes tienen acceso a pases para ingresar al recinto.
Un reporte oficial indica que quienes cuentan con acceso al Pleno son policías y reporteros.
Gowan aceptó que, en 34 años, no se ha registrado un solo incidente con miembros de la prensa.
La prohibición se dio un par de días después de que organizaciones mediáticas y líderes del Legislativo realizaran una serie de reuniones para analizar el tema.

